domingo, 1 de enero de 2012

Feliz 2012

Que este sea un año para el reencuentro, la amistad, la tolerancia, el respeto y la continuidad de los sueños.

Mientras sigamos persiguiendo arco iris,
rocío y claridad,
sabremos que lo imposible
¡no existe!
 

miércoles, 26 de octubre de 2011

Soldado Israeli

Soldado israelí.
 
No existe el "soldado israelí".
Hay un padre que se levanta para llevar a los chicos al colegio y solo después se viste el uniforme.

Hay un joven de 19 años de golani que termino en primer lugar la caminata de la gorra, pero no sabe aun como decir "te amo" a la chica de su ex-colegio.

Hay un joven que en el colegio era "come libros", y  aqui  es francotirador.
Hay un oficial al que todos soportan su rigurosidad, pero por las noches escribe una poesía a su compañera colega, a la luz tenue de  su tanque.

El soldado israelí tiene cosas que lo atormentan, cosas que no atormentan a ningún otro soldado.
Solo el sabe que cada vez que sale a luchar, en setenta países  piensan que es un asqueroso .

Cinco veces por día su madre aparece en la pantalla del celular con alguna recomendación y su padre por detrás le grita que antes las cosas fueron mas difíciles y que deje de molestarlo.

El esta en el único ejercito del mundo en el  que algunos se levantan temprano para rezar "slijot" (disculpas) y desde que su oficial volvió del paseo por India tienen base cerrada con chakras abiertas.

Ni siquiera importa en que unidad presta sus servicios, porque siempre va a haber un yemenita que lo hace reír, o un kibutznik que toca en la  guitarra canciones de Shlomo Artzi, o un marrocano que trajo de su casa provisiones de comida de la madre para todo el grupo (a pesar de las cantidades de comida que han en el ejercito)

Siempre va a haber una instructora de deporte que los deje con la lengua afuera.
También están esos que dejaron de fumar pero se la pasan mangando cigarrillos  de todo quien puedan, y Sasha con su musculosa, que después de 5 minutos al sol se ve como el cordón de la vereda pintado de blanco y rojo donde esta prohibido estacionar.

Solo en este ejercito vas a recibir una torta del batallón en el día de tu cumpleaños.

Solo el soldado israelí pregunta siempre como van las cosas y siempre va a haber quien le recuerde la verdad punzante, que no tenemos otro lugar, que no hay a donde ir.

Ya sesenta años trata de decidir que es peor: pifiar a esos que merecen morir o si D"s libre y guarde pegarle a alguien por error. 

Y el esta tan ocupado en la disertiva del bien y el mal que a veces necesita que le recuerden que debe dejar de estar preocupado, porque  cuando los  misiles caen, el defiende su casa.

No existe el "soldado israelí".
Existe el ser humano que se alisto porque sabe que necesita hacerlo. Todos estamos en el mismo lado del barco, o nos hundimos o seguimos remando.

El tenia otras tantas cosas  por hacer en vez de estar parado bajo el calcinante sol esperando a su autobús...

Se lleva "Cien años de soledad" a la torre de guardia, un ojo busca terroristas y el otro roba una línea.

El no quiere salir héroe, el prefiere salir el fin de semana, sus semanas pasan rápido pero sus días muy lentos.

Recibí esto anónimamente, pero creo que nos toca a muchos muy de cerca.

martes, 17 de mayo de 2011

El adiós de Alfredo Leuco a Ernesto Sábato

Ernesto sábato nació en 1911 y falleció poco antes de cumplir 100 años en en Santos Lugares, provincia de Buenos Aires, donde se dedicó exclusivamente a la pintura, puesto que, por prescripción médica, se le había prohibido escribir y leer.

Santo lugar para Sabato

Don Ernesto, este no es un discurso funerario para pronunciar sobre héroes y tumbas. Es un agradecimiento sincero que ojalá sirva para abrigarle el corazón en su largo viaje. No es mi intención bañarlo en bronce y transformarlo en un prócer lejano y perfecto. No quiero hablar de su muerte. Usted sabe que nadie se muere hasta que se muere la gente que lo quiere. Y hay cada vez más gente que lo quiere. Son los que dispusieron que usted viva 100 años más. Vivirá eterno en el corazón de los lectores. Estas palabras no pretenden ser más que una mano tendida para decirle gracias por todo, don Ernesto. Decir que usted fue y seguirá siendo un escritor es como mínimo una simplificación que no lo define en absoluto. Deja afuera tal vez su dimensión más importante.

La de luchador a favor de la vida. La de militante en contra de todo autoritarismo. La de su austeridad republicana. La de su honradez. La de romántico defensor de la pasión según Sabato. Cuantas veces dijo que el progreso tecnológico nada cambia en el corazón del hombre que sigue siendo el mismo. Por eso usted volverá y será millones de libros digitales. Sus grandes temas y nuestros grandes temas son siempre los mismos, la muerte, el amor, el desengaño, la traición, el sufrimiento, la generosidad, en fin, la condición humana.

Por eso sus libros son apenas una aproximación al tamaño de su estatura. Siempre comprendió como ser uno y el universo y diferenciar brutalmente entre los hombres y los engranajes después de atravesar el túnel de su primera novela. Los jóvenes deben saber que fue traducido a más de 30 idiomas. Elogiado por Albert Camus, Graham Greene y Thomas Mann. Todo eso es cierto. Pero su espejo ciudadano trascendió largamente al escritor que comparte el Olimpo nacional con Borges, Cortazar y Bioy. Tal vez pueda ser resumido en una especie de rezo laico en el que se convirtió su prólogo del informe Nunca Más sobre la desaparición de personas.

Ese Nunca Mas que todavía estremece cuando se usa como grito de paz y en su relato: “Unicamente así podremos estar seguros de que nunca mas en nuestra patria se repetirán los hechos que nos han hecho trágicamente famosos en el mundo civilizado”. Reconozco que algunos lo humillaron y profanaron ese texto y le agregaron otro más oficialista que sincero. O que otros prefieren pasarle facturas por su tristemente célebre reunión inicial con Videla cuando todavía ni la ficción podía ayudar a comprender la dimensión titánica del drama. Por todo esto, por sus grandezas y aún en sus errores, debemos decirle gracias, don Ernesto como Hemingway pero nuestro. Gracias por haber seguido firme pese a los golpes tremendos que le dio la vida. Por haber resistido viejito de tanta angustia por las muertes más queridas con las que ahora se va a reencontrar.

Como su Matilde amor deja tus labios entreabiertos y su gran hijo Jorge del talento y la profundidad que a veces lo visitaba desde el mas allá y le ponía esos anteojos oscuros que ya son un icono y lo hicieron cada vez mas chiquito y mas gigante. Gracias don Ernesto. Por haber elegido las palabras frente a los números, la fantasía frente a la ciencia y la libertad frente a la noche. La última vez que lo ví me di cuenta que usted sabía que dios le tiene reservado, igual que siempre, sus santos lugares. Santos Lugares para vivir y soñar con el escritor y sus fantasmas.

Santos Lugares para ir a descansar con sus huesos. Dicen que muchos seres humanos con un solo párrafo bien escrito, justifican su existencia. Si así fuera, en su caso, yo elijo este: “solo quienes sean capaces de sostener la utopía serán aptos para el combate decisivo, el de recuperar cuanto de humanidad hayamos perdido”. Murió de madrugada y fue velado por sus vecinos en el club social y deportivo de todos sus días. No quiso flores ni coronas. Solo generosidad con los chicos del Garraham. Su gesto póstumo fue solidario como el primero. Me gusta decirle don Ernesto. Es nuestra memoria colectiva. 


Alfredo Leuco

viernes, 18 de marzo de 2011

Infamia, injusticia, cobardía = asesinato de niños

Dos Terroristas se infiltraron en el asentamiento de Itamar cerca de Nablus en la noche del Viernes 11, entraron en una casa y apuñalaron hasta la muerte al matrimonio Fogel y a sus tres niños de 11,cuatro años y tres meses.
En el año 2002 un terrorista se infiltró igualmente en Itamar y mató a los cuatro miembros de una de las familias que fundaron el asentamiento.

La prensa internacional casi no mencionó o relativizó la masacre ocurrida en Itamar, Samaria el viernes de noche cuando fueron asesinados cinco miembros de una familia israelí por parte de un palestino.

En uno de los periódicos de España se podía leer “Los militares israelíes lanzaron el sábado una búsqueda masiva de supuestos extremistas palestinos”.
La cadena internacional CNN solo mostró en la quinta nota de su sección Medio Oriente, una referencia a lo ocurrido y dudo de que fuera un ataque terrorista al poner entre comillas “ataque terrorista".


No existe un crimen más terrible que el asesinato de niños. Los pequeños no tienen culpa alguna de la barbarie en este planeta; ellos no hicieron mal alguno. En esas criaturas radica la esperanza de que cuando crezcan sean mejores que los adultos que los trajeron al mundo.

Ellos son la oportunidad que la humanidad se brinda a si misma en cada nueva generación. Quien levanta un cuchillo contra un niño, empuña un rifle contra él y aprieta el gatillo o pone una bomba para que explote a su lado, es una persona que no merece vivir.

No debemos buscar justificativo alguno para quien mata a niños premeditadamente; no debemos tratar de comprenderlo, tampoco investigar sus intenciones ni buscar motivos atenuantes a sus actos.


Cada vez que tiene lugar un asesinato de niños en el ámbito de un conflicto nacional, ambas partes tienden a recordar crímenes del pasado cometidos por cada una de ellas. También en nuestro conflicto se mencionan de inmediato nombres de acontecimientos cubiertos de sangre, y no faltan aquellos en los que fueron asesinados niños israelíes y niños palestinos.

Esto es realmente absurdo. Ningún acto criminal realizado en el pasado, incluyendo asesinato de niños,  puede justificar un nuevo crimen de más niños como venganza. Los niños no deben pagar con sus vidas el precio por la vida de otros niños o por adultos asesinados.

Los asesinos de niños son los únicos que deben pagar con sus vidas por el crimen que llevaron a cabo. Por lo tanto, el deber del brazo ejecutor es echar mano a esos criminales, que se merecen pagar con sus vidas por las de los niños que asesinaron.


Si éstos fueron enviados por sus jefes para cometer semejantes crímenes, se debe cobrar el precio definitivo también a quienes los mandaron.

Este acto de castigo tiene que ser llevado a cabo sin remordimiento alguno. Es una acción que el género humano se debe a si mismo para limpiarse de la contaminación con que lo infectan asesinos de inocentes que siguen viviendo en su entorno.

Es cierto que la gente necesita de gran temple para callar y abstenerse de ocasionar daños a personas que no empuñan armas. No debemos perder el tiempo en condenar conductas disolutas, que sólo puede brindar a los asesinos la oportunidad de eludir el castigo por un torbellino de venganza criminal en personas inocentes. Aquellos que claman represalias olvidan que la venganza sobre niños pequeños no fue creada por el diablo, y se apresuran a convertirse en sus emisarios.


Extraído de www.argentina.co.il y www.elreloj.com

jueves, 17 de febrero de 2011

Giovanna Cury y la experiencia del aprendizaje.

Giovanna Cury, niña brasileña de una ciudad del Estado de São Paulo, aprendió a leer en las tumbas del cementerio, a los dos años de edad.
Giovanna pasaba las tardes con su abuelo, José Carlos Fernandes, celador del cementerio. La niña empezó a jugar sobre las tumbas, y se interesó por las letritas que formaban los nombres. Así la niña entró por primera vez en contacto con el alfabeto. Ella pasaba su dedito sobre cada letra y preguntaba al abuelo que, con mucha paciencia y sin ninguna experiencia dídática, le decía los sonidos de cada una y el sonido cuando se juntaban a otras. Así la niña de 2 años aprendió a leer. La primnera palabra fué el nombre Ana. Su abuelo le pedía entonces que encontrara otro nombre igual, para que la niña pasara el tiempo. Luego Giovanna volvía y llevaba su abuelo hasta la otra tumba con el mismo nombre. A ella le gustaba mucho encontrar los nombres iguales, era como un juego, dice el abuelo.
Un especialista, doctor en educación, casificó la experiencia de la niña como " alquímica", pues ella transformó los escritos en las tumbas en nuevos nacimientos, con pasajes para el mundo de la lectura, escrita e interpretación expresiva y creativa.
El especialista aún resalta el método humano de una alfabetización entre abuelo y nieta, a través de un proceso tradicional, lo de  deletrear silábicamente, como en las cartillas antiguas, pero lo más significativo ha sido el encuentro humano, pues él acogía con mucho entusiasmo el deseo que Giovanna tenía en aprender y la enseñava con paciencia y esperanza. Seguía "jugando con su nieta".
Según los especialistas, es necesario reconocer la necesidad de educar la inteligencia y los sentidos para el proceso de la humanización del hombre.

sábado, 22 de enero de 2011

Maravillosa y única: MERCEDES SOSA


¡Haría falta más gente como ella, para que haya una mirada que contemple el derecho de Israel a existir!

jueves, 30 de diciembre de 2010

¡Brindemos!

En vísperas de Año Nuevo los humanos pretendemos dividir lo eterno. Hacemos etiquetas y calendarios con plazos y fechas; incluso remitimos tarjetas de felicitación y prosperidad. Hitos que marcan el acontecer de un período y desde donde arranca otro igual. Segundos, minutos, horas, días, años, centurias; celdas donde encerramos el fluir de la vida. Todo un artificio social.


En fin de año nos invade una especial alegría. Por un momento olvidamos pesares y desencantos. Afloran motivos intrascendentes. Nos abandonamos a la fácil circunstancia de los convites y de la bullanguera comparsa.

Al empezar la nueva cuenta del almanaque hay otra vertiente y nos ensimismamos. En forma instintiva buscamos refugio en nosotros mismos. Descubrimos el fondo de los pensamientos; buceamos en el alma. Del solitario interior nacen las ideas. Vamos al pasado para sacar conclusiones que apunten al porvenir. Somos lo que somos por lo construido en la vida colectiva; es nuestro patrimonio. Encaminamos nuestros pasos con la esperanza de encontrar un mundo mejor; es la herencia que dejaremos.

Llega el Año Nuevo. La luz se hunde en el cielo, se esfuman las nubes. La claridad destaca el fino contorno de la montaña de la serenidad. Por sus laderas resbalan las flaquezas humanas. El egoísmo que nos asedia como una sombra, parece disiparse. El sol radiante se eleva, nuevos contornos se iluminan. Un solidario principio fraternal nos agita. Desde nuestra butaca familiar surgen las reflexiones; la meditación alcanza su más alto sentido de amor y hermandad.

Es el momento que nuestras cosas y los seres que nos rodean, la vida del lugar que habitamos, el país al que pertenecemos, la cultura que históricamente recibimos, se aparean con otros seres, pueblos, naciones y culturas distintas en el tiempo en el espacio. Panorama total que despierta un interés superior. Nos percatamos de los vaivenes, fisuras, debilidades que unen y separan a hombres, razas y civilizaciones. La nobleza espiritual frente a la envidia, el odio y la mentira. Como en el Infierno de Dante recorremos la carroña del mundo; nos alarma comprobar como se pisotean con tanta frecuencia los valores fundamentales. Lo nuestro es apenas ondulación en el devenir general; menudencias barridas por el viento de la incomprensión y la falsedad.

De la comparación de las culturas nos aparece la gran crisis actual; no la de premisas endebles, sino la auténtica: la del olvido de la bondad, la justicia y la piedad entre los humanos; la del olvido del solidario destino común de la humanidad. Es el Amalek de la hora presente que por sus ideas persigue, asesina, encarcela a sus semejantes; el que regimenta el libre albedrío de hombres y mujeres; el que de manera avara cuenta sus monedas y condena al hambre y a la desesperanza a los débiles sedientos de justicia social; el que engaña a personas y pueblos con falsas promesas de una vida fácil y holgazana; el que con expresiones de ignorancia se ríe de las normas jurúdicas para alcanzar sus bajos apetitos.

La cultura occidental nos motiva y condiciona. Mas no es sólo en Occidente lo que vemos. Las antorchas de la inconformidad se alzan por todos los paralelos y latitudes de la tierra. Se busca un estadio de paz general; dejar atrás la larga noche de la incomprensión. Son los jalones eternos de la humanidad, tan fuertes como las trompetas bíblicas para romper barreras mentales; tan eternas como el tiempo que viene de la nada y que lo es todo.
Semejante al poeta florentino, estos días de reflexión nos elevan de los círculos sombríos.

Debemos tener confianza en la humanidad, en sus grandes fuerzas vitales. Más que ninguna riqueza material, el fraterno convivir es el mejor camino para los seres humanos. Llegaremos a ello sólo cuando el yo del egoísmo se cambie por el nosotros de la solidaridad. ¡Esa es la paz interior que buscamos; la paz de todos los pueblos!

¡Feliz Año Nuevo !

Extraído de www.semana.co.il, me pareció la mejor forma de expresar mis  deseos para el año 2011 y los que sigan.


Catalina Zentner