miércoles, 30 de septiembre de 2009

Esto sucede con frecuencia, aunque no tenga difusión.

LA INCREIBLE NORMALIDAD EN MEDIO DEL CONFLICTO



Ana Jerozolimski (Jerusalem)

 La vida diaria en Israel, en lo relacionado a la coexistencia entre judíos y árabes, tiene una normalidad que resultará increíble a cualquier observador llegado de afuera y conocedor de la realidad únicamente en base a los titulares de la prensa mundial.



Acabo de estar en el shopping más grande de Jerusalem, el “Kenion Malja”. Como suele suceder, había allí gran movimiento.
Pero lo más evidente fue la presencia de gran cantidad de árabes.



Aunque no hubiésemos sabido que los musulmanes festejan estos días Id –el-Fiter-la celebración que pone fin al mes sagrado del Ramadan-, las escenas en el shopping de Malja nos lo habrían recordado.



Familias enteras con niños de todas las edades, comprando, paseando y sentados en los restaurantes y cafés del lugar. Grandes grupos de jovencitas y muchachos-cada uno llegó con sus amigos-disfrutando de sus vacaciones por la fiesta. Cuatro chicas corrían divertidas-dos de ellas con la cabeza cubierta y otras dos de aspecto más “secular”- , hablando a viva voz, en árabe, del tercer piso hacia el segundo-por una especie de balcón abierto que permite el contacto- al descubrir, felices, a otras compañeras que habían bajado.




Evidentemente, sabían que no tenían lo que temer. Cabe suponer que así como a muchos clientes judíos en el lugar no les hacía gracia ver “tantos árabes”, a ellos, a los árabes, no les entusiasma ir al “shopping de los judíos”. Es natural....de por medio, recordemos, hay recelo y conflicto.


Pero el hecho es que a los primeros no se les ocurre hacer nada para que los árabes no vengan y a los árabes no les molesta venir. Y nadie lleva a su familia, a sus hijos, lo más querido que tiene, a un lugar donde cree que puede correr peligro.




En las distintas entradas al shopping, en cada una de las cuales hay un guardia, cada uno pasaba , como siempre, colocando su cartera o cualquier bulto que llevase , para que sean revisados, mientras que el detector de metales era el único encargado de “chiflar” si algo estaba mal. Sonaba cuando pasaba un judío que se había olvidado de sacar las llaves del bolsillo o cuando un árabe pasaba con el celular en la mano. Ambos sonaban por igual. A nadie revisaban diferente.

Y así debe ser .



Cuando nuestra querida amiga y colega , la conocida escritora y periodista Blanca Rodríguez de Canal 10 (de Uruguay) visitó Israel en noviembre del 2007, comentó que le impactó la naturalidad con la que judíos y árabes pasaban uno al lado del otro en Jerusalem , como si no hubiese conflicto de por medio.


Claro, el conflicto no desaparece porque los árabes aprovechen de un rato de ocio en Id-el-Fiter para ir a Malja. Pero sería bueno que muchos críticos de Israel se peguen un salto a ver esta parte de la realidad de todos los días....tan normal en el Estado de Israel.

Aclaración: Lo pude comprobar en mis visitas a poblaciones árabes dentro de Israel, hay un intercambio comercial y cultural importante. En la biblioteca municipal de Kfar Saba, ciudad en la que viví durante siete años, se realizan encuentros de poetas árabes e israelíes y en la Semana de la Música, participan coros y agrupaciones musicales de localidades árabes e israelíes,  muchas veces actuando en conjunto, lo cual resulta emocionante.  Esto no me lo contaron, lo he vivido personalmente. La relación entre las ciudades de Tira (población árabe) y Kfar Saba (Israel) son ejemplares.


Cordialmente,
Catalina Zentner

lunes, 28 de septiembre de 2009

Partido de Dios (HIZBALLAH). Autor: Horacio Calderón

 
     El “Partido de Dios” (HIZBALLAH)  es una organización política-militar extremista, perteneciente a la rama musulmana chiíta, con representación en el Parlamento de El Líbano y hasta en el actual gabinete de ministros, formada a partir de un núcleo integrado en 1983 por los grupos Amal Islámico de Hussein Musawi y el liderado por Subhi Tufayli en el Valle de la Bekaa, al cual se sumaron elementos del Partido Daweh, de la Asociación de Estudiantes Musulmanes y de grupos de religiosos chiítas del Líbano.

     La génesis del Hizballah puede en realidad remontarse varias décadas atrás. La historia política libanesa moderna surge del Pacto Nacional de 1943, basado en una suerte de “constitución” sancionada en 1926 y en un censo muy criticado de 1932. El nacimiento y  sostenimiento del sistema confesional existente en El Líbano -que nació como un compromiso interino para asegurar la pacificación del país-, fue posteriormente socavado por diferentes factores. Entre las causas principales que culminaron en la sangrienta guerra civil iniciada en 1975, cabe mencionar los profundos cambios operados en la relación de fuerzas entre los diferentes grupos religiosos y étnicos del país, el progresivo protagonismo de las fuerzas palestinas,  y la ruptura del precario equilibrio resultante por la evolución de la situación descripta.

    El punto de partida para la movilización chiíta fue una reunión mantenida en 1969 en la ciudad de Najaf, Irak, en la que participaron eminentes clérigos chiítas, ente los que cabe mencionar a Musa Sadr, Subhi Tufayli, al jeque Hussein Al-Kourani y el jeque Hassan Malak.

    El posterior surgimiento del Partido Baath ("Resurgimiento") en Irak, que impuso un régimen secular en este país árabe, obligó a los clérigos chiítas a emigrar al Líbano.

    El Alto Consejo Chiíta, liderado por Musa Sadr, luego de un progresivo ascenso del mencionado clérigo, fue el verdadero vehículo para la movilización de una poderosa fuerza religiosa en el Líbano. Este importante dirigente (desaparecido en Libia en 1978) organizó la primera milicia chiíta, cuyo nombre fue Harakat AMAL, verdadero semillero del actual Hizballah.

     Los principales acontecimientos que  en la década pasada condujeron a la fractura de AMAL y a la posterior fundación del Hizballah, fueron la revolución iraní de 1979 liderada por Jomeini y la invasión israelita al Líbano en 1982.

     Actualmente, su condición de partido político tiende a cubrir con una cierta legalidad a esta organización, que cuenta con un aparato clandestino constituido por una gran cantidad de grupos y subgrupos, integrados por células especialmente entrenadas para el desarrollo de actividades terroristas a nivel regional e internacional.

     No existe para las organizaciones extremistas chiítas controladas por Irán, como el Hizballah y sus brazos armados, ya mencionados, otra solución válida que aceptar al mundo con sumisión y tal cual es,  o destruirlo para poder instaurar posteriormente un nuevo orden “alumbrado” según su particular concepción religiosa. No se trata ya de apoyar reivindicaciones regionales en el Medio Oriente, como combatir al sionismo e incluso destruir a Israel, sino intentar hacer realidad de manera cruenta el sueño de instauración de un nuevo orden mundial concebido por Jomeini y que continúan sus sucesores y discípulos, entre los que se cuentan, obviamente, los líderes, cuadros endurecidos y seguidores del Hizballah y sus grupos y subgrupos, como el Yihad Islámico y Ansar Allah, que concibieron, planificaron y ejecutaron los sangrientos atentados llevados a cabo en la Argentina en 1992 y 1994, respectivamente.

     La orientación religiosa de esta poderosa organización terrorista es musulmana chiíta, profundamente orientada por la espiritualidad del extinto Ayatolá Rohollah Jomeini.

     El líder espiritual del Hizballah -también lo es para toda la comunidad chiíta libanesa- es el jeque Mohammed Hussein Fadlallah, considerado por los expertos internacionales como un erudito en teología islámica.

     El Estado Mayor o “Consejo Consultivo del ”, que se conoce en lengua árabe como “Shura”, tiene actualmente como líder al jeque Hassan Nasrallah. Esta “Shura” depende a su vez del Consejo de Defensa Iraní, basado en Teherán, quien la inspira espiritual y políticamente y le brinda los lineamientos estratégicos en concordancia con los objetivos de la revolución iraní. Entre sus miembros históricos más destacados puede mencionarse el jeque Hussein Musawi, cabeza del Clan Musawi, hermano del asesinado jeque Abbas Musawi. También, Immad Mugniyeh, alias “Carlos el Iraní”, con un frondoso prontuario caracterizado por acciones terroristas y a quien se considera el ideólogo de la formación de escuadrones suicidas; asimismo, figuras representativas de los clanes que gobiernan el sur del Líbano.

    Es por ello que resulta ingenuo pensar que este movimiento terrorista pueda haber llevado a cabo el reciente acto de provocación contra Israel, sin contar con la aquiescencia del gobierno iraní, deseoso de distraer la atención internacional sobre la evolución del actual contencioso nuclear.

     Al activar la agresión su válido, el Hizballah libanés, Irán intenta trasladar asimismo el centro de gravedad de su contencioso nuclear a la periferia de su “esfera de influencia” en la región mesoriental, no sin amenazar nuevamente también a EE.UU. con atacar blancos vinculados a ese Estado en todo el mundo, como sucedió con objetivos israelitas en Buenos Aires en 1992 y 1994.

     Efectivamente, El Ministro de Inteligencia iraní Gholam-Hossein Mohseni-Ezhei,  manifestó el 13 de julio que "si América o cualquier otro país ataca a Irán, estará poniendo en peligro sus intereses y su vida económica, política, y social”. Esto lo confirma también The Middle East Media Research Institute, citando a la Agencia IRNA (http://www.irna.ir/fa/news/view/line-2/8504259863110433.htm), que dice: “El mismo país que intente atacar a Irán necesita saber que pagará un precio exorbitante. América no tiene el valor de tomar tal acción contra Irán, ya que en este evento pondremos en peligro todos sus intereses vitales. Las fronteras geográficas de nuestra guerra contra los americanos no se limitarán simplemente al suelo americano. Al contrario, tendremos como objetivo todos los intereses de este país alrededor del mundo".

     El Hizballah es responsable de numerosos hechos terroristas, siendo los más notorios los ataques suicidas contra la Embajada de los EE.UU.  y los cuarteles de los Marines en Beirut en octubre de 1983 y contra el anexo de esa representación diplomática en la misma ciudad, en septiembre de 1984.

     Uno de sus brazos armados, el Yihad Islámico, asumió la autoría del atentado contra la Embajada de Israel en Buenos Aires, en el mes de marzo de 1992.

     Uno de sus subgrupos, conocido por Ansar Allah, “Seguidores de Dios”, asumió la autoría de los ataques suicidas contra la sede de la AMIA y de la DAIA en Buenos Aires el 18 de julio de 1994 y contra el avión panameño que, al día siguiente,  explotó a media altura luego que un suicida de nacionalidad libanesa hiciera detonar un artefacto que llevaba consigo.

      Sería imposible enumerar la extensa lista de atentados criminales llevados a cabo por esta verdadera formación terrorista conocida como “Partido de Dios”. 

     Si se avizora en este momento el recrudecimiento de ataques terroristas, es porque no ha escapado a la atención de los especialistas en Medio Oriente las consecuencias que pueden tener en terceros países como la Argentina el grave enfrentamiento en el Líbano.

     El Hizballah cuenta en el Líbano con varios miles de miembros, incluyendo cuadros endurecidos, escuadrones suicidas y militantes.

     Las fuerzas del Hizballah y la de sus grupos y subgrupos operan en los suburbios de la ciudad de Beirut, el sur del Líbano y el Valle de la Bekaa.
    
     Además, ha establecido aparatos de superficie y clandestinos en Africa, América del Norte (Canadá y EE.UU.), América del Sur, Europa y otros lugares, constituyéndose en una amenaza contra la seguridad internacional y la de las regiones y países involucrados.

     En lo que a la Argentina concierne, se presume la existencia de células terroristas de esta organización en el país, responsable conjuntamente con Irán de los sangrientos atentados perpetrados en nuestro país.

     Cabe destacar que hasta el día de la fecha, no ha sido expuesta la red que operó en nuestro país para prestar apoyo logístico a los ataques contra la Embajada de Israel y el edificio de la AMIA.

     Tampoco, la amplia red de desinformación montada por ciertos conspicuos personajes, que deberían ser asimismo investigados como sospechosos de desviar la investigación de los atentados y distraer a la opinión pública del principal objetivo de la Justicia, que es identificar y neutralizar la red de apoyo logístico que participó en el atentado contra la AMIA y el precedente contra la Embajada de Israel.

     El Hizballah controla los suburbios de Beirut, la mayor parte del sur libanés y el Valle de la Bekaa, con el patrocinio de Irán y de Siria, aunque la alianza con este último país es esencialmente táctica, en razón del carácter secular y laicista del gobierno del presidente Bashar Al-Assad. Promover el derrocamiento del actual gobierno sirio constituiría un gravísimo error de juicio por parte de EE.UU., Israel y sus aliados, ya que abriría el camino para la instauración de un régimen islamista sunnita con una agenda similar a la de la organización Al-Qaeda o a la de sus movimientos y grupos afiliados, en el marco de un escenario similar en muchos aspectos al del Irak post-Saddam Hussein.

     La evolución de los acontecimientos en el Líbano puede conducir a la desarticulación violenta del llamado “Partido de Dios”  y sus organizaciones armadas. Esto provocará a su vez una “diáspora” de los grupos terroristas chiítas libaneses, una modificación de sus tácticas y un recrudecimiento de los ataques en el exterior.

    Es notorio que el Hizballah recibe una ayuda substancial de Irán consistente en financiación, adoctrinamiento, armas, entrenamiento y explosivos, además de apoyo político, diplomático y organizacional.

   El movimiento terrorista ha operado con diferentes nombres para lanzar sus ataques, a efectos de desviar la posibilidad de enfrentar tribunales penales, máxime cuando comenzó a operar como partido político, con representación en el parlamento libanés y hasta en el mismo gabinete de ministros.

    Esos grupos son:

- YIHAD ISLAMICO
- YIHAD ISLAMICO PARA LA LIBERACION DE PALESTINA
- RESISTENCIA ISLAMICA
- ORGANIZACION JUSTICIA  REVOLUCIONARIA
- ORGANIZACION PARA LOS  OPRIMIDOS SOBRE LA TIERRA
- ORGANIZACION PARA DEFENDER LOS PUEBLOS LIBRES
- ORGANIZACION PARA LA DEFENSA DE LOS DERECHOS DE LOS
  PRISIONEROS
- CELULAS REVOLUCIONARIAS ARABES
- CELULAS DEL COMANDO   REVOLUCIONARIO
- GUERREROS DE LA LA LIBERTAD
- SEGUIDORES DE DIOS (ANSAR ALLAH), autor del atentado contra la AMIA.


Horacio Calderon

viernes, 25 de septiembre de 2009

Esto ocurrió

El domingo 5 de octubre de 1975 en una calurosa siesta, se fraguaba el ataque al Regimiento Nº 29 de la provincia de Formosa, Argentina. Los conscriptos volvían al retén luego de un partido de fútbol amistoso. Eran jóvenes de 20 años que se hallaban realizando el Servicio Militar Obligatorio en cumplimiento de una ley de la Nación. 

Algunos de ellos tenían un buen nivel de instrucción formal, como el santafesino Mayol, que estudiaba Derecho; otros, como el "Negro" Luna, en cambio, aprendían a leer y escribir en el cuartel. Mientras iban derecho a las duchas seguían con las bromas por el resultado del partido. Pero había uno que no se reía.

Ése era el día elegido por el grupo "Montoneros" para llevar a cabo un espectacular golpe contra el Ejército Argentino con la intención de intimidar al gobierno constitucional de Isabel Perón, quien estaba completando el mandato del fallecido Juan Domingo Perón, con el cual integró la fórmula presidencial electa en 1973 con el 62 por ciento de los votos.
Los montoneros habían apostado muy alto a esta operación, denominada Primicia: habían comprometido un centenar de efectivos fuertemente armados con ametralladoras, fusiles FAL con 5 cargadores por hombre, Itakas, granadas, minas vietnamitas, etc. Para desplazarse disponían de 11 vehículos y una avioneta. 

La operación, minuciosamente planeada, establecía un asalto simultáneo al Regimiento y al aeropuerto "El Pucú" de Formosa, de importancia vital para la posterior evasión de los militantes, que se realizaría con un Boeing 737 de Aerolíneas Argentinas desviado de su vuelo Buenos Aires-Posadas.
La irrupción al cuartel se efectuaría mediante un ataque a la Guardia y una penetración por el área posterior de la unidad. En cuanto a la inteligencia previa, los montoneros tenían ojos dentro del cuartel...

Mientras algunos conscriptos dormían y otros estaban ya duchándose, el santafesino Mayol -famoso por sus bromas- le arrebató el fusil a su compañero del Puesto de Guardia Nº 2 y abrió los portones para permitir el ingreso de 5 camionetas que transportaban unos treinta militantes fuertemente armados.
El primer vehículo se dirigió al Puesto de Guardia Nº 1, cerca de la Guardia Central, donde el sargento Víctor Sanabria estaba intentando operar una radio, y al descubrirlo lo mataron para cortar toda comunicación con el exterior.
Simultáneamente, otro pelotón de montoneros entró al dormitorio de la Guardia y mató a 5 soldados adolescentes, que estaban durmiendo. Otros conscriptos murieron en las duchas, alcanzados por las granadas arrojadas desde las ventanas del baño.


Conducidos por el conscripto entregador Luis Roberto Mayol, los atacantes sabían bien dónde se hallaban los depósitos de armas y de municiones. Cuando se acercó un subteniente que había oído los disparos, Mayol le apuntó con su FAL pero el arma se trabó y el oficial abatió al traidor.
El "Negro" Hermindo Luna se hallaba de guardia en la Compañía Comando cuando de repente 5 terroristas saltaron de una de las camionetas y lo encararon.

-Rendite, negro, que con vos no es la cosa.
-¡Acá no se rinde nadie, mierda!
Respondió Luna con su fusil en la mano mientras intentaba replegarse sobre el fondo de la Compañía dando tiempo a sus camaradas de reaccionar. Hubo un intercambio de disparos hasta que fue alcanzado por una ametralladora desde una de las ventanas del baño. 

La tenaz resistencia presentada por los "colimbas" sorprendió a los montoneros, que esperaban encontrarse con "provincianos adolescentes más interesados en levantar los brazos que en responder con balas", como escribió luego uno de ellos. Luego de un par de horas de feroces combates los montoneros debieron retirarse sin poder llevar todas las armas que habían planeado, pero sí lograron hacerse de 18 fusiles FAL. 

El resultado fue la muerte del subteniente Ricardo Massaferro, el sargento Víctor Sanabria y los conscriptos (10) Antonio Arrieta, Heriberto Ávalos, José Coronel, Dante Salvatierra, Ismael Sánchez, Tomás Sánchez, Edmundo Sosa, Marcelino Torantes, Alberto Villalba y Hermindo Luna.
Los montoneros dejaron 16 muertos en el cuartel, incluyendo al soldado entregador.

Hermindo tenía 20 años y era hijo único. Había entrado al Servicio Militar sin saber leer ni escribir, porque este tape gaucho sólo sabía del monte y de hachar quebracho al sol con 40 grados de calor.
No sabía nada de Marx ni de Lenin, ni de la "lucha de clases" o la "plusvalía".
Sus superiores lo consideraban un "sobresaliente soldado" de la Sección Exploración de la Compañía Comando. Todos recordaban con una sonrisa esas dos veces que se había quedado dormido en el toque de diana y comenzó su día en una pileta.

Sus padres fueron a retirar el cuerpo de luto y descalzos, porque eran gente muy pobre de un paraje del interior de Formosa. No tenían nada, excepto su hijo, y se lo dieron a la Patria con el corazón desgarrado por el dolor pero con dignidad, y nunca recibieron una condecoración póstuma.

El Regimiento 29 de Formosa, posteriormente fue uno de los centros de detención durante la dictadura militar.
Los soldaditos que cayeron en ese ataque, nada sabían de la feroz batalla que se estaba gestando.



Notas aclaratorias: “colimba” se refiere a los conscriptos, en jerga popular (co-rre, lim-pi, ba-rre).
Tape gaucho: Expresión despectivas con que se alude a los campesinos del interior de la Argentina.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Judíos en la Luna 2053




Una Parábola - El escritor de esta pieza permanece desconocido. Fue colocado en un blog en internet el 18 de junio de 2009.


Los judíos colonizaron la luna en 2053, justo alrededor de cinco años después del fin de las Guerras Islámicas de los ’40, donde el Medio Oriente, e Israel por supuesto, había sido arrasado por armas nucleares. Los dos millones de judíos que quedaron en todo el resto del mundo – menos de 100.000 en total en todos los países islámicos – se unieron y compraron el lado oscuro de la luna, que ninguna otra empresa o pueblo deseaba colonizar.
Se organizaron grandes transportes a través del elevador espacial de 100.000 kilómetros y del Trasbordador Espacial, y todos los judíos de la tierra – incluyendo a cualquiera que alegara alguna ascendencia judía, cualquiera que fuese – partieron a un lugar donde nadie pudiera culparlos de nada.


La Tierra se regocijó – felizmente libre de todos los judíos. Hubo enormes fiestas por toda Suecia y el resto de Europa, África, Asia, Sudamérica y Norteamérica (Ahora conocida como la Alianza Nórdica de Estados Islámicos, después de que Estados Unidos, en las elecciones de 2040, fuera asumida pacíficamente por un Congreso y un presidente, predominantemente musulmanes, los que, inmediatamente, aprobaron enmiendas convirtiendo al Islam en la principal religión de Estados Unidos y del mundo).


Después de que el último judío entró al elevador (un David Goldstein, 62, antes de Nueva York), la tierra fue oficialmente declarada Judenrein por Hans Ibn Hitler, un tataranieto de Hitler que había sido criado en Brasil y ocultado por nazis hasta ese precioso momento.


No fue una empresa fácil para los judíos pero, de algún modo, no fue diferente de todas sus empresas de épocas anteriores. Algunos ex israelíes (todavía vivos porque estaban fuera de Israel cuando cayeron las bombas) alegaron que era más fácil manejarse en la luna porque no había extremistas musulmanes. Por supuesto, esto precipitó una gran discusión con algunos judíos, que sentían que no tener cerca a musulmanes radicales no era suficiente desafío.


Otros judíos argumentaban que domesticar un páramo sin atmósfera, vegetación ni vida animal y con temperaturas bajo cero era suficiente desafío. Y aún otros judíos argüían que discutir era contraproducente. No fue sorprendente para nadie que, para los dos millones de judíos, hubiera, eventualmente, un millón de sinagogas (el otro millón de judíos no se adhirieron).


Tampoco fue sorprendente que, en sólo tres años, los judíos habían creado un medio ambiente controlado que permitía un fantástico crecimiento y producción de plantas y animales.


Los transportes, que habían sido denominados las Arcas, también habían llevado dos ejemplares de cada animal y planta (recuerden, Noé) y, a través del ingenio de los judíos y la clonación, había ahora nuevas especies que aceleraron la producción de alimentos (vacas con seis ubres, gallinas con cuatro patas y así de seguido).


La población creció rápidamente y, debido al increíble grupo de cerebros científicos y médicos, muchas enfermedades, y aún el envejecimiento, habían sido reducidos a cero.
Había también un ministerio de comunicación con la Tierra, constituido por los remanentes de los productores de Hollywood y realizadores de películas, que mandaban a la Tierra retratos de la vida en la luna.


Por supuesto, había sido decidido, cuando los judíos apenas llegaron a la luna – basados en seis mil años de historia de pueblos celosos de los logros judíos – que la cobertura de las noticias acerca de la población lunar serían ‘cinematografizadas’ mostrando sólo cosas horribles. La industria fílmica, dirigida por Jordan Spielberg, hizo todo lo posible para fabricar cortos de noticias mostrando judíos apenas sobreviviendo en el duro hábitat lunar. Artistas e ingenieros trabajaron para ocultar los vastos éxitos medioambientales con cúpulas ilusorias que mostraban masivas áreas de páramos – para el caso de que alguien de la Tierra mandara alguna vez una nave espacial con cámaras para ver qué es lo que estaba sucediendo.


Pero nadie lo hizo nunca y los años pasaron rápidamente; una década, después otra. Bar mitzvahs, casamientos, brises, todos celebrados bajo el mundo artificial que los judíos habían creado – no sólo no había sido tan malo, sino que para el final del siglo, algunos autores judíos llamaban a la colonia lunar ‘Edén 2’.


Por supuesto, otros judíos discrepaban. Hasta hubo competencias de debate pero, en general, había paz. Cualquiera que amenazara la paz era obligado a participar en una competencia con gente discutiendo acerca de porqué esa persona estaba equivocada. La competencias se extendían durante días (a veces durante semanas), hasta que el alborotador rogaba ser perdonado (Muchos castigos, en la luna, eran similares a éste, y eran extremadamente efectivos).


Volviendo a la Tierra, la vida se desintegraba sin los judíos. Hubo un retorno al pensamiento medieval. Sólo era válida la religión actual del día – todas las demás eran mantenidas legislativamente en la pobreza hasta que estallaba una guerra y las posiciones cambiaban por unos pocos años.


Apareció otra increíble anomalía cuando no quedaba ningún judío en la Tierra - ¡el antisemitismo, en realidad, creció en proporciones monumentales! Famosos oradores explicaron esto, simplemente diciendo: ‘No tengo que tener un arma para tener miedo de que mi cerebro estalle’.


Adicionalmente, sin la presencia de judíos, el mundo desarrolló un increíble mal del que no había salida (Males previos siempre se habían enfocado en los judíos. Un rabino en la luna dijo que, en realidad, D-s le habó y que la dijo que Él, D-s, estaba por destruir la Tierra porque todos en la Tierra eran malvados.


El rabino le rogó que lo reconsiderara, y regateó diciendo que si quedaban 1.000 personas buenas en la Tierra, D-s debía mantener el planeta. Entonces D-s le dijo al rabino, ‘Hey, yo pasé por esto anteriormente con Abraham y Noé y ya conozco la respuesta porque yo soy D-s’).


La gente se rió del rabino, pero entonces, un día, mientras todos los ciudadanos lunares estaban yendo a sus asuntos, una enorme serie de explosiones fue vista en la Tierra. Todos en la luna tenían la vista fija en las distantes bolas de fuego que parecían envolver al planeta azul que alguna vez había sido su hogar.


A pesar de que había habido un gran enojo por haber sido forzados a abandonar la Tierra, el verdadero espíritu del judaísmo siempre estuvo presente en la luna, y nadie deseaba el mal sobre su anterior hogar. Como en la tradición del Seder (cuando el vino fue derramado porque murieron los egipcios, y no nos regocijamos completamente aún cuando un enemigo ha muerto) cuando los judíos vieron lo que ocurría, comenzaron a llorar y a orar, y observar cuales eran las noticias finales emitidas desde la Tierra.


El horror del Apocalipsis fue grabado en video por cámaras hasta que toda la electricidad fue ionizada por las nuevas bombas electrónicas. Países enteros fueron borrados en el parpadeo de una explosión iónica. Y entonces llegó la transmisión final de la nación que había iniciado el completo caos – era un titular desesperado gritado por cientos de locutores que se estaban muriendo.


Su despotricar continuó hasta que estuvo todo negro. ¿Qué decían? Mientras lo judíos observaban, algunos jadeaban, otros lloraban, y unos pocos reían. Porque las últimas palabras de la civilización que desaparecía, era una condena. ‘Los judíos han causado todos nuestros problemas – ellos nos dejaron aquí para enfrentar el caos que ellos crearon. Si los judíos no se hubieran llevado a todos los mejores científicos e ingenieros, podríamos haber derrotado a nuestros enemigos. ¡Nuestros enemigos son los judíos! Maten a todos los judíos’.


Tomó un tiempo, pero los expertos electrónicos reunieron las piezas de lo que había ocurrido en la Tierra durante sus últimos días. El antisemitismo, que creció más y más fuerte desde que los judíos se habían ido, había llegado a su pináculo, y todos los países del mundo habían decidido lanzar un ataque masivo a la luna.


El ataque había sido coordinado por las Naciones Unidas y, aunque todos lo misiles habían sido lanzados apropiadamente, hubo cierto tipo de falla en el sistema de dirección, que resultó en que todas las armas colisionaron en la atmósfera superior y cubriendo la tierra con una lluvia mortal de fuego nuclear, destrucción electrónica, y un generalizado mal día. El error provocó un respuesta militar de todas las naciones (para entonces todas poseían armas nucleares – más algunos otros horrorosos juguetes), y el resultado fue verdaderamente un Armageddon.


Los judíos en la luna iniciaron un período de profundo duelo. Los ortodoxos alquilaron sus ropas y hubo sesiones masivas de orientación. Y entonces, alrededor de una semana después del GRAN DÍA, como fue denominado, se detectó una presencia dirigiéndose hacia la luna. ¿Uno de los misiles había escapado? ¿Estaban los judíos condenados después de todo? Los líderes revisaron con los expertos en defensa – no, este no era un misil, era una nave espacial antigua, como una de las usadas a principios de los setenta.


Mientras se aproximaba, la defensa láser se preparaba en contra de la nave. Hubo furiosos debates sobre si la nave debía ser destruida o serle permitido acercarse lo suficiente como para comunicarse con ella.


Un mensaje de la nave vino justo a tiempo. Decía, ‘Somos los últimos representantes de la tierra – dos de cada país y venimos en son de paz’. Algunos judíos se regocijaron porque hubiera sobrevivientes, otros exigieron el aislamiento o la muerte del grupo que se aproximaba.


El rabino que había tenido la visión de la destrucción de la tierra les dijo a los líderes que D-s quería que ellos tuvieran una oportunidad, así que se le permitió circunvalar la luna. Cuando se les dijo que podían tener una sección de tierra para sí mismos para cultivar y para repoblar, los terrícolas se ofendieron. Les dijeron a los judíos que se les debería permitir vivir con los judíos y tener los mismos privilegios – porque, después de todo, en el judaísmo, al extranjero se les otorgan los mismos derechos y privilegios que al ciudadano.


Al escuchar esto, los líderes fueron al rabino con las visiones, y él se ofreció a guiar a los visitantes a su nuevo hogar. Los líderes le permitieron dar las instrucciones para el alunizaje. Por supuesto, no confiando en el rabino, el comandante de la nave no prestó atención a su consejo y, en cambió, se estrelló en un cráter lunar.


Y así tenemos los días finales de la historia del planeta Tierra, que fue generosamente compartida con nosotros por la colonia judía del Sistema Solar 453 de la Galaxia M. Aunque la tierra es actualmente inhabitable, el ingeniero jefe de la colonia judía de Marte nos dice que Venus estará completamente colonizada para el año 2120 y, con replantación continua, la Tierra volverá a estar lista para que los judíos vuelvan de otros planetas en el año 2136.


Una interesante nota al margen – entre las ruinas del cohete con los sobrevivientes de la tierra, había un paquete marcado especialmente que había sobrevivido, el que incluía las siguientes palabras: ‘Alguna vez había un gran planeta llamado Tierra. Y había muchos pueblos en este planeta, y existían pacíficamente unos con los otros, a excepción de los judíos.


Donde quiera que hubiera judíos, había problemas. Los judíos traían suciedad, muerte, odio y conflictos. Finalmente fueron desterrados de nuestro planeta, llevándose con ellos muchos grandes inventores, científicos y doctores, dejando la Tierra sin nada. Hemos decidido destruir los remanentes de los judíos y, dado que el primer intento falló, somos la última oportunidad para la tierra. El que encuentre esto conocerá la verdad – toda la culpa fue de los judíos’.


Esta pieza se ha salvado y está en exhibición en el Museo Memorial de la Tierra en el Cráter Rivka, N.O., para todos los viajeros que deseen ver los restos de una civilización que no entendió las palabras – ‘El que bendice a los judíos, él mismo está bendecido. El que maldice a los judíos, él mismo está maldecido’.





Este texto me ha llegado por e-mail.
Eso motivó la creación de un Blog alternativo.

Traducción del inglés: José Blumenfeld
Shalom