lunes, 22 de marzo de 2010

La circuncisión, una historia y un poema


Notable historia y bello poema

Carlos M.  Grünberg,  poeta argentino, nació en Buenos Aires  el 29 de agosto de 1903.  Su padre Mardoqueo (Manuel) nació en 1875 en Jafa, de niño pensionista y alumno del filólogo y escritor Eliezer Ben-Iehuda, artífice de la moderna lengua hebrea.  Llega a la Argentina  en 1898, donde se casa con Judit  Krauthamer.  
De niño,  Carlos viaja en 1913 con su padre a Palestina y a Egipto, a visitar a su abuela en Alejandría. En 1919, a sus 15 años es expulsado del secundario  Mariano Moreno  víctima de una agresión ultranacionalista (año de la semana trágica). 
En el mismo año en que aparecen las primicias de Oliverio Girondo, Horacio Rega Molina y Leopoldo Marechal (1922) aparece el primer poemario de Grünberg (“Las cámaras del rey”) y comienzan sus colaboraciones en la prestigiosa   revista   literaria   “Martín  Fierro”. 
Siempre quiso ser diplomático, y en 1928 se inscribió  en el Ministerio de Relaciones Exteriores, pero posiblemente su calidad de judío e izquierdista y su segundo nombre Moisés (según investigaciones citadas en el ensayo) le  impidieron  ser  aceptado. 
Sin embargo la vida provee de segundas oportunidades. El 12 de agosto de l948 D. Moshe Tov lo designa Oficial de Enlace del Estado de Israel ante el gobierno de la República Argentina ,  convirtiéndose así en el primer representante de Israel en el país. Y el 28 de febrero de 1949  el Canciller de Israel  D. Moshe Sharet lo designa representante especial de Israel ante Argentina.
Carlos S. Grümberg fue el primero en izar la bandera israelí en la Argentina. Tras la llegada del primer embajador Jacob Tzur, es designado consejero honorario de la Embajada de Israel en Buenos Aires. 
Muere el 25 de julio de 1968 a los 65 años, a la misma edad de su padre.

CIRCUNCISIÓN

 
Hace ocho días que naciste,
hace un minuto que eres triste. 

En el salón había masas,
había gente, había tazas. 

También había dos sillones,
los dos cubiertos de almohadones. 

Uno esperaba al nabí Elías.
como los nuestros al Mesías. 

Ningún nabí, por cierto, vino
para asistir a tu padrino. 

Éste ocupó, muy tieso, el otro
y echó a sudar como en un potro. 

Quizá el calor; quizá la gloria
de ser tu mesa operatoria. 

Tú dormitabas en sus brazos,
todo mantillas, todo lazos. 

Entre la gente había un hombre
que en español no tiene nombre. 

Según suicida y homicida,
lo trataré de circuncida...
 
Traía algunos instrumentos
y dos o tres medicamentos. 

Te desnudó con mucha ciencia;
con femenina diligencia. 

Bendijo a Dios por el precepto,
del cual, sin duda, es un adepto. 

Sufrió en su hora el sacrificio
y hoy circuncida por oficio. 

El sacrificio fue instantáneo;
fue casi un rayo subitáneo. 

Cortó el sobejo como un rizo
para volverte circunciso.

Cortó el sobejo filisteo
para trocarte en un hebreo. 

Cortó el sobejo por que eres
Judá ben Sion y no Juan Perez. 

Ahora sangra, lloras gritas.
Gritas con gritos israelitas. 

No grites más; no llores tanto.
deja tus gritos y tu llanto. 

Sangrar no es nada, pero nada.
Sangrar es sólo una bobada. 

Aún ignoras, pobre crío,
que cuesta sangre ser judío. 

Que cuesta sangre, como el arte.
Como si fuese un arte aparte. 

Que cuesta sangre día a día,
del nacimiento a la agonía. 

¡Que cuesta sangre y que con ésta
va la primera que te cuesta! 

(del   libro “ Mester  de  Judería”,   su   obra   cumbre,   prologado   por   Jorge  Luis   Borges,   Buenos   Aires, 2 de agosto  de 1940).  Este   poema   está   incluido   en   varias   antologías    poéticas. 

La imagen que ilustra esta entrada, es un óleo del Pintor Cruz Herrera,
expuesto en el Museo que lleva su nombre.

lunes, 15 de marzo de 2010

Héroes de Mochila por Pilar Rahola

HÉROES DE MOCHILA


A este paraíso de la tranquilidad, algunos deciden ir a tocar un poco más las narices, no fuera caso que Israel lo tuviera demasiado fácil.

Uno de los deportes de estos tiempos fútiles es ir a hacerse el héroe a Israel. Es un deporte cómodo y exitoso, primero porque Israel garantiza el foco mediático, no en vano es el lugar del mundo con más corresponsales por metro cuadrado. Como dijo alguien, en Israel dejas la cámara en el suelo, vas a un café, y, a la vuelta, el reportaje está hecho. Y segundo, porque, a diferencia de otros conflictos, cuyos gobiernos chapotean en la feliz impunidad de las dictaduras, Israel es una democracia. Por supuesto, puede cometer y comete atropellos e irregularidades. Pero tanto como cualquier otro país, en situación de conflicto grave. Y cuando ello ocurre, los propios mecanismos de control democrático hacen su trabajo.

El caso de esta militante catalana, que pasea su felicidad de héroe de bolsillo por las fotos de los periódicos, es paradigmático. Se va a un país en conflicto desde hace 60 años, donde existen, aparte de una amenaza nuclear contra su población, múltiples organizaciones que han perpetrado todo tipo de atrocidades terroristas, y hasta un ejército poderoso en el sur de Líbano –profusamente financiado y tecnológicamente avanzado–, que tiene como único objetivo destruirle. Todo ello amenizado con la amenaza fundamentalista islámica. A este paraíso de la tranquilidad, algunos deciden ir a tocar un poco más las narices, no fuera caso que Israel lo tuviera demasiado fácil. Y encima, para ahondar en tan heroica hazaña, se permiten caducar su visado, no en vano es muy normal incumplir las leyes del país que uno visita. Todo bonito, todo fotografiado y todo con aires de resistencia kumbayá. Si, además, aparecen soldados malísimos y los detienen, se cierra el círculo de su aventura adolescente, felices de haber cumplido con su arriesgada lucha.

¿Arriesgada? ¿Arriesgado ir a montar huelgas de hambre o pequeños alardes de resistencia a un país que goza de libertades? ¿Por qué no son héroes de verdad? Puestos a decorar su currículum con batallitas, ¿por qué no se lo toman en serio?

Veamos. Podrían plantarse ante Hamas y manifestarse en contra de las ratzias que hacen de militantes palestinos opositores. Sólo llevan unos centenares de muertos. O podrían montar su chiringuito de protesta a favor de las mujeres oprimidas del islam. O ir a Teherán, donde hay bonitas manifestaciones por la libertad. Claro que condenan a muerte a los estudiantes, lo cual no es tan divertido. También podrían aventurarse por las calles de Arabia Saudí, en minifalda y reclamando el derecho femenino a existir. O pasearse por Sudán, donde su pequeño dictador lleva centenares de miles de muertos. O ponerse delante de una lapidación, a ver si la paran. O en una escuela israelí, donde ha caído el último misil. Pero todo esto sería serio, y no están por la labor del martirio. No olvidemos que lo suyo no es una lucha de resistencia. Lo suyo es un happening.

Pilar Rahola
La Vanguardia. Barcelona.
 
(Extraído de http://porisrael.org)

sábado, 6 de marzo de 2010

Los políticos argentinos debieran tomar nota de esto

Pensamiento de A.Rogers (1931)
Todo lo que una persona recibe sin haber trabajado para obtenerlo, otra persona deberá haber trabajado para ello, pero sin recibirlo..
El gobierno no puede entregar nada a alguien, si antes no se lo ha quitado a alguna otra persona.
Cuando la mitad de las personas llegan a la conclusión de que ellas no tienen que trabajar porque la otra mitad está obligada a hacerse cargo de ellas, y cuando esta otra mitad se convence de que no vale la pena trabajar porque alguien les quitará lo que han logrado con su esfuerzo, eso... mi querido amigo...

...es el fin de cualquier nación.
“No se puede multiplicar la riqueza dividiéndola”.

Dr. Adrian Rogers, 1931

Pastor americano