martes, 16 de febrero de 2010

Ojos que no ven

Ojos que no ven…

No hace tantos años atrás miles de israelíes iban los fines de semana a Cisjordania. Compraban verduras o muebles en Kalkilya, comían humus y knafe en Jenín, daban una vuelta por las iglesias de Belén o se entregaban al juego en el casino de Jericó.

Por entonces, más de 100.000 palestinos entraban a diario a Israel . Llegaban electricistas, carpinteros y plomeros. Trabajaban en los campos, en los restaurantes o en la construcción. No había paz pero sí comunicación y relaciones generalmente cordiales, incluso de aprecio y amistad.

Muchos israelíes y palestinos sienten una verdadera nostalgia de aquellos días, cuando podían moverse libremente sin necesidad de permisos especiales ni del temor a un explosivo en cada esquina. El trabajo abundaba y la permisiva sociedad israelí, sus playas y bulevares, suponían un refrescante contrapunto liberal a la conservadora patria palestina.

Sobre esa nostalgia, cubierta a veces por un halo idealizado, se puede escuchar desde el asesinato de Itzjak Rabín, dos años después de la firma de los Acuerdos de Oslo.

Desde entonces no deja de aumentar la distancia física y mental entre ambos pueblos. Los atentados suicidas palestinos, desde 1994, reforzaron a los partidarios israelíes de anexar los territorios. Israel construyó la cerca de seguridad con Cisjordania.

El efecto de la política de separación es que hoy apenas hay contacto directo entre israelíes y palestinos. A los primeros se les multa si entran en la Autonomía ; a los segundos apenas se les conceden permisos. La excepción son los asentamientos judíos, donde trabajan unos 12.000 palestinos.

Sin relaciones personales la empatía se ha ido perdiendo, el sufrimiento ajeno ha pasado a ser invisible y la paz , que construyen los pueblos aunque la firmen los gobiernos, ha quedado convertida en un cliché para llenar informativos y atraer donaciones extranjeras.

La televisión es casi el único agujero por el que la gente de uno y otro lado se siguen observando. A unos los bombardean con misiles Kassam; otros se desayunan con la expropiación de tierras para ampliar asentamientos.

Los cafés de hace 20 años, el regateo en buena onda o la charla para decidir el color de la pintura para la habitación de la nena ya no existen. Hoy no hay más que miedo y agravios. Mucho miedo.

Y ya se sabe que con miedo, nunca hay piedad.


Extraído de www.semana.co.il

martes, 9 de febrero de 2010

De un voluntario de la Delegación Israelí en Haití

Delegación en Haití de las Fuerzas de Defensa de Israel  (Tzahal)- Cuerpo Médico.
En la misión del Cuerpo Médico de Tsahal en Haití, emplazada en carpas, se salvan vidas y se evitan minusvalías y lisiados. Se brinda tratamiento, calor humano y cariño a los enfermos.

En la misón del Cuerpo Médico de Tsahal en Haití, que se encuentra en medio de un infierno de miseria, se consulta en un Consejo de Ética cada uno de los casos complejos.

En la misión del Cuerpo Médico de Tsahal en Haití se plantean dudas sobre cuál es la prognosis médica de un niño con las piernas amputadas hasta la ingle, o cuál es el pronóstico de sobrevivencia de un prematuro conectado a un respirador en la "sala" de prematuros,  ubicada en la carpa.

En la misión del Cuerpo Médico de Tsahal en Haití ya no han quedado  sargentos ortopédicos  especiales para la fijación de fracturas complejas. Cada uno cuesta 5000 euros. El dinero no es problema. Simplemente no hay sargentos. Pero los del quirófano tuvieron una idea: un suboficial  llevó un sargento ortopédico a una tornería local e hizo decenas de sargentos ortopédicos.
Seguimos salvando vidas.

En la misión del Cuerpo Médico de Tsahal en Haití, emplazada en carpas, hay un sistema de red de computadoras para la gestión y el seguimiento de los enfermos internados. De las radiografías que se toman en la sala de rayos X, sus imágenes son vistas directamente en el sistema digital ubicado en la sala de ortopedia.

En la misión del Cuerpo Médico de Tsahal que llegó desde Israel, en el Medio Oriente, a Haití, prestan servicios médicos estadounidenses voluntarios, porque no tienen otras instalaciones operativas y eficientes para trabajar en ellas. 
Se han sumado también un médico y una enfermera llegados de Alemania, porque escucharon que es este el mejor hospital que hay en Haití. 
 
Una dotación de cirujanos,  con un quirófano completo y equipado, llegaron  de Colombia, se ubicaron a nuestro lado y solicitaron formar parte de nuestro hospital. Veinte enfermeras y médicos ingleses solicitaron trabajar con nosotros. 
 
 Gran Bretaña es esa muy esclarecida nación que está allá, en Europa, y boicotea a los académicos y a las universidades de Israel.
Todos los citados, sin excepciones, todos los días a las siete de la mañana se cuadran en formación, en el patio de la bandera. De la bandera de Israel.
 La bandera del Estado que surgió cuando los Estados Unidos ya eran la potencia lider en el mundo.  Cuando los ingleses dejaban la tierra que estaba bajo su mandato. Cuando Colombia ya era una nación veterana. Cuando los nazis alemanes llevaron a cabo el exterminio del pueblo judío. 

En la misión del Cuerpo Médico de Tsahal en Haití, emplazada en carpas, los hombres de la delegación de Rusia le piden ayuda en instrumental y equipos médicos a "la potencia israelí".

En la misión del Cuerpo Médico de Tsahal en Haití hay voluntarios de Z¨aka, cuerpo de voluntarios religiosos judíos que tratan con cadáveres y con partes amputadas. Ello con el
debido honor fúnebre y con las honras pertinentes al hatiano que habla krèyole y que es fiel al culto vudú del Mar Caribe,  en un extremo del Atlántico.

En la misión del Cuerpo Médico de Tsahal en Haití, emplazada en carpas, se solicita autorización a los enfermos para fotografiar sus órganos heridos, pero no siempre se logra explicarles la significación de la pregunta.

En la misión del Cuerpo Médico de Tsahal en Haití, emplazada en carpas, se originó escasez de yeso.  Un médico con iniciativa se dirigió a las monjas del hospital haitiano y les pidió ayuda. No tenían yeso. Mandaron al médico a un barrio alejado, de callejuelas hediondas, donde se encuentra la Embajada de Marruecos en Haití. En un depósito de la Embajada había yeso, que fue llevado al Hospital. Al pasar, y por casualidad,  el médico era de origen marroquí.

En la misión del Cuerpo Médico de Tsahal en Haití , emplazada en carpas, hay una sala de maternidad. Se realizan partos. Se trata a las parturientas. En la sala adecuada se interna a los prematuros que lo necesitan .

En la misión del Cuerpo Médico de Tsahal en  Haití, emplazada en carpas,   se  efectúan intervenciones quirúrgicas plásticas en enfermos graves.

En la mision del Cuerpo Médico de Tsahal en Haití, emplazada en carpas, se cumple la ley
de los derechos del enfermo. Se respetan sus derechos individuales, se respeta el secreto médico. Mediante intérpretes se le explica al enfermo su estado, en el idioma krèyole.

En la misión del Cuerpo Médico de Tsahal en Haití, emplazada en carpas, se respeta la total igualdad de derechos para todos los hombres. En Haití, que fue un país esclavista, y en el cual hoy día existen diferencias y distancias sociales terribles entre sectores de elites adineradas y entre los pobres, que están entre los más pobres del mundo.

En la misión del Cuerpo Médico de Tsahal en Haití, emplazada en carpas, se corporiza la moral humana en su apogeo. Tiene lugar la fraternidad humana en toda su grandeza. Y toma  un infrecuente sentido concreto el versículo  "Amarás a tu prójimo como ti mismo".


Traduccion:J.L.



martes, 2 de febrero de 2010

Sobre el robo de agua

Sobre el robo de aguas

Dr. Gay Bejor


Traducción del hebreo para porisrael.org: Marcelo Sneh


Siria está viviendo un desastre, un desmoronamiento, un holocausto económico: no hay otras palabras para describir lo que el régimen sirio se esfuerza tanto en ocultar. El país se está secando, y no menos de un cuarto de millón de agricultores se vieron obligados, durante los últimos tres años, a abandonar sus tierras y emigrar a los grandes centros urbanos. Allí viven en carpas, totalmente abandonados por el estado y el gobierno. Estos datos fueron publicados por intermedio de una investigación especial llevada a cabo por la ONU y fueron publicados en el sitio del canal Al Arabbyah, para consternación de sirios y árabes en general. Se trata de grandes cambios demográficos, de un cambio profundo del rostro de toda una nación.

Como de costumbre en el mundo árabe no hay datos ni se llega a percibir lo que está pasando debajo de sus propias narices, y no por casualidad.

Comencemos por decir que el inmenso río Eufrates, en el pasado el principal recurso acuífero de Siria, se está secando. Los turcos frenan el caudal de sus aguas en su territorio con una serie de gigantescas represas, de modo tal que a los sirios y luego a Iraq, está fluyendo un caudal cada vez menor. En una década se prevé que el Eufrates se secará totalmente cuando deja territorio turco. También ahora el agua que está llegando a Siria está contaminada, de modo tal que la pesca de sus aguas, otra fuente importante de sustento, también se está extinguiendo. La salinidad de las aguas aumentó, y con frecuencia resulta ya impotable. Varios de los afluyentes del Eufrates ya han desaparecido, como por ejemplo el arroyo G’habour, que se secó totalmente, siendo hoy día una cañada de arena reseca. El delta del río Eufrates, centro de la población siria, se está secando.

A causa de una sequía que ya lleva varios años, el río Ghazi (“el Rebelde”- Orontes, en latín) otra importante fuente hídrica del país, se está desecando, sus aguas están saladas y contaminadas, y la pesca en sus aguas simplemente desapareció. No hay pesca, no hay sustento: aldeas enteras que durante siglos encontraron su sustento en sus aguas, están siendo abandonadas. Y la sequía continúa, también este año.

Las napas subterráneas se vieron reducidas a niveles casi ínfimos, que ya no pueden utilizarse en no menos de 420 mil pozos piratas, que fueron excavados por los habitantes en el transcurso de los años. Sin agua no hay cultivos, entonces se abandona la aldea y se emigra a las ciudades. Dado que allí tampoco hay trabajo, el estado de emergencia es terrible, lo que hace que ascienda la presión política. El único beneficiado con esta situación es el Movimiento Islámico.

A todo esto se suma otro problema, de carácter étnico: una gran parte de los agricultores que abandonan sus aldeas son kurdos, lo que transforma al problema en étnico, como ya queda dicho. Los refugiados kurdos culpan al gobierno de que no hace nada por ellos: viven en miles de tiendas de campaña en los alrededores de las grandes ciudades, desde hace varios años, y nadie se ocupa de ellos.

Resulta que la culpa de todo esto la tiene el partido gobernante Baath y su necio orgullo. Ya desde los años sesenta, el partido decidió hacer de Siria un país exportador de cereales. También veían en eso un objetivo estratégico y un triunfo de la reforma agraria siria. Por ello obligaron a los agricultores a pasar del pastoreo, en condiciones de tierra medio reseca, al cultivo de cereales. El gobierno hizo la vista gorda a la excavación de 420 mil pozos, para extraer el agua necesaria para el cultivo del trigo. Todo economista que osó manifestar su oposición a esta política, fue enviado a la cárcel. Un economista sirio, que se atrevió a criticar esta política económica, en un país medio seco, fue enviado a prisión por siete años, ni más ni menos. Y como si eso fuera poco, el gobierno ordenó el cultivo de algodón, gran consumidor de grandes cantidades de agua.

Ahora, con la tremenda sequía actual, se recogen los frutos agraces. En un país (20 millones de habitantes) donde la mitad de su población son agricultores, en lugar de 1.9 millones de toneladas de cereales como se esperaba cosechar este año, los agricultores lograron llegar a duras penas a 892 mil toneladas, un desastre para los sirios. Resultado: Siria debe importar hoy día el trigo para su consumo interno, y no tiene dinero. El PBI (Producto Bruto Interno) per cápita desciende vertiginosamente.

A más sequía, más agua se saca de las napas subterráneas, y el nivel de las aguas desciende vertiginosamente.

Los agricultores debieron sufrir otro revés: también los olivos se ven perjudicados, de modo que el aceite de oliva, tradicionalmente importado por siria a Europa por generaciones, es más ácido y de menor calidad, bajando así su demanda. La exportación de aceite de oliva, uno de los más importantes ramos de la exportación, desciende año tras año.

La ruina sólo va en aumento, ya que Siria agotó las reserva petrolíferas que encontró, no hay medios para infraestructuras, para desalinización o para ayudar a un cuarto de millón de desamparados, cantidad que sólo va creciendo.

¿Qué debe aprenderse de este estado ruinoso?

  1. El partido Baath, en el gobierno de Siria desde los años sesenta, quiso llevar a cabo una fastuosa reforma agraria, provocando un desastre en el país. Cada día que este partido Baath y la familia Al Assad gobiernan al país, la ruina va en aumento.
  2. Ahora se entiende por qué Siria tiene interés existencial en apoderarse de las aguas del lago Kineret: para servirse de ellas, para irrigar los campos en los alrededores de Damasco, Aleppo y Homas. Sí, sí, nuestro pequeño Kineret, cuyas aguas llegan hoy día a Israel por supuesto, a Jordania, (país al que le proveemos una cantidad fija por año, en base a los acuerdos de paz firmados) y en el futuro a Siria. Si Siria llega a poner sus manos sobre el Kineret, el bombeo será inmenso. Así como arruinó sus ríos y arroyos y sus napas subterráneas y demás, del mismo modo Siria destruirá nuestra principal fuente hídrica. Y ya le está dirigiendo ávidas y codiciosas miradas, a pesar de no tener la más mínima intención de firmar un tratado de paz con Israel.
  3. ¿Por qué es nuestro problema? El presidente Obama, que tanto quiere la paz entre Israel y Siria, ¿tiene alguna idea de los problemas hídricos por los que atraviesa Siria? ¿Por qué Israel tiene que pagar las deficiencias y los errores del partido Baath en Siria? Sólo un imbécil permitiría que le roben su agua. Y nosotros… ¿somos imbéciles?
  4. Y ahora que entendimos hasta qué punto Turquía está esquilmando a Siria, ¿pondríamos a Turquía como intermediario entre nosotros y los sirios? Los turcos tienen un interés esencial y es que los sirios obtengan el Kineret: eso reduciría la presión sobre ellos. En el pasado, cuando los sirios clamaban iracundos que los turcos detenían el cauce del río Eufrates, en abierta oposición al derecho internacional, los turcos descubrieron que los sirios hacen lo mismo con el río Ghazi, que fluye desde Siria hacia Turquía, es decir al revés.  Si ellos pueden, decidieron los turcos, nosotros también podemos. Sólo que el Ghazi es un modesto riacho al lado del inmenso caudal hídrico del Eufrates. Pero para los turcos eso bastó: Un precedente es un precedente. Ellos sabrán hacer uso perfectamente del Kineret, bombeen de allí, les dirán a los sirios en caso de llegar a un arreglo.
  5. Los sirios hablan del Golán y del honor sirio perdido. En realidad, se refieren a algo totalmente distinto. Pobre de Israel si no tiene conocimiento de estos datos, pobre del americano que ocultó esta emergencia existencial ante el régimen de Damasco. Si allí las aguas se evaporaron, podría pasar otro tanto con el régimen gobernante.

Y NOSOTROS NO PODEMOS OLVIDAR TODO ESTO. NI POR UN SEGUNDO.

Traducción del hebreo para porisrael.org: Marcelo Sneh

lunes, 1 de febrero de 2010

Algo sobre muros...