miércoles, 30 de septiembre de 2009

Esto sucede con frecuencia, aunque no tenga difusión.

LA INCREIBLE NORMALIDAD EN MEDIO DEL CONFLICTO



Ana Jerozolimski (Jerusalem)

 La vida diaria en Israel, en lo relacionado a la coexistencia entre judíos y árabes, tiene una normalidad que resultará increíble a cualquier observador llegado de afuera y conocedor de la realidad únicamente en base a los titulares de la prensa mundial.



Acabo de estar en el shopping más grande de Jerusalem, el “Kenion Malja”. Como suele suceder, había allí gran movimiento.
Pero lo más evidente fue la presencia de gran cantidad de árabes.



Aunque no hubiésemos sabido que los musulmanes festejan estos días Id –el-Fiter-la celebración que pone fin al mes sagrado del Ramadan-, las escenas en el shopping de Malja nos lo habrían recordado.



Familias enteras con niños de todas las edades, comprando, paseando y sentados en los restaurantes y cafés del lugar. Grandes grupos de jovencitas y muchachos-cada uno llegó con sus amigos-disfrutando de sus vacaciones por la fiesta. Cuatro chicas corrían divertidas-dos de ellas con la cabeza cubierta y otras dos de aspecto más “secular”- , hablando a viva voz, en árabe, del tercer piso hacia el segundo-por una especie de balcón abierto que permite el contacto- al descubrir, felices, a otras compañeras que habían bajado.




Evidentemente, sabían que no tenían lo que temer. Cabe suponer que así como a muchos clientes judíos en el lugar no les hacía gracia ver “tantos árabes”, a ellos, a los árabes, no les entusiasma ir al “shopping de los judíos”. Es natural....de por medio, recordemos, hay recelo y conflicto.


Pero el hecho es que a los primeros no se les ocurre hacer nada para que los árabes no vengan y a los árabes no les molesta venir. Y nadie lleva a su familia, a sus hijos, lo más querido que tiene, a un lugar donde cree que puede correr peligro.




En las distintas entradas al shopping, en cada una de las cuales hay un guardia, cada uno pasaba , como siempre, colocando su cartera o cualquier bulto que llevase , para que sean revisados, mientras que el detector de metales era el único encargado de “chiflar” si algo estaba mal. Sonaba cuando pasaba un judío que se había olvidado de sacar las llaves del bolsillo o cuando un árabe pasaba con el celular en la mano. Ambos sonaban por igual. A nadie revisaban diferente.

Y así debe ser .



Cuando nuestra querida amiga y colega , la conocida escritora y periodista Blanca Rodríguez de Canal 10 (de Uruguay) visitó Israel en noviembre del 2007, comentó que le impactó la naturalidad con la que judíos y árabes pasaban uno al lado del otro en Jerusalem , como si no hubiese conflicto de por medio.


Claro, el conflicto no desaparece porque los árabes aprovechen de un rato de ocio en Id-el-Fiter para ir a Malja. Pero sería bueno que muchos críticos de Israel se peguen un salto a ver esta parte de la realidad de todos los días....tan normal en el Estado de Israel.

Aclaración: Lo pude comprobar en mis visitas a poblaciones árabes dentro de Israel, hay un intercambio comercial y cultural importante. En la biblioteca municipal de Kfar Saba, ciudad en la que viví durante siete años, se realizan encuentros de poetas árabes e israelíes y en la Semana de la Música, participan coros y agrupaciones musicales de localidades árabes e israelíes,  muchas veces actuando en conjunto, lo cual resulta emocionante.  Esto no me lo contaron, lo he vivido personalmente. La relación entre las ciudades de Tira (población árabe) y Kfar Saba (Israel) son ejemplares.


Cordialmente,
Catalina Zentner

6 comentarios:

Anónimo dijo...

creo que esa normalidad en medio del conflicto también se da en otras zonas afectadas por violencias de larga duración, a fin de cuentas la vida ha de seguir, las emergencias de todos los días dejan de ser especiales si son todos los días

un beso, cata

fede dijo...

Hermosísimo post Catalina que nos refresca bastante la percepción nuestra del conflicto en Medio Oriente de un pasaje que contás sobre la vida cotidiana que viven árabes y israelíes. Yo como te dije anteriormente nunca he estado en Tierra Santa pero tu bella forma de escribir me trasladó a esa parte del mundo.Ojalá que este nivel de convivencia y tolerancia llegue a ser algo definitivo con una solución política que satisfaga plenamente ambas partes.
Un abrazo

Anónimo dijo...

Hace mucho tiempo como dos años vi un documental de dos niños uno judío y otro palestino, que empiezan a relacionarse y se visitan mutuamente y empiezan a desarrollar lazos afectivos.

Uno viva en Israel y el otro en los territorios palestinos, ya que es muy diferente vivir en Israel y ser árabe que ser palestino y vivir en Cisjordania o Gaza.

Al final los adolecentes desarrollan lazos afectivos muy fuertes y se hacen grandes amigos, creo que al no estar bombardeados por propaganda extremista, los seres humanos podemos desarrollarnos de una manera más sana y ahí se vio en ese excelente documental, que no recuerdo el nombre.

A lo interno de Israel creo que los judíos ortodoxos son más agresivos que los mismos israelíes de origen árabes.
Saludos

Catalina Zentner Levin dijo...

Totalmente de acuerdo contigo, Roy, uno de los grandes problemas de la sociedad israelí es la intrasigencia de los grupos ortodoxos.

De todos modos, les respondo, amigos, que hay esperanzas en medio de la oscuridad.

Abrazos,

AnaM.M.N dijo...

Las personas comunes, sabemos que la mejor paz es aquella que convive el día a día.Y que conviviendo es como se logra avanzar,porque siempre será un modo de aceptación y de tolerancia.Y es muy bueno, muy bueno, que estas cosas se digan Catalina , para evidenciar la minoria del extremismo nocivo.Tanto político, como religioso.Y es que estos nunca nos llevan a ninguna parte.

Gracias

Un abrazo

Anónimo dijo...

La justicia argentina procesará a Menem por encubrimiento
El juez acusa al ex presidente argentino de ocultar pruebas del atentado que acabó con la vida de 85 personas en 1994