viernes, 25 de septiembre de 2009

Esto ocurrió

El domingo 5 de octubre de 1975 en una calurosa siesta, se fraguaba el ataque al Regimiento Nº 29 de la provincia de Formosa, Argentina. Los conscriptos volvían al retén luego de un partido de fútbol amistoso. Eran jóvenes de 20 años que se hallaban realizando el Servicio Militar Obligatorio en cumplimiento de una ley de la Nación. 

Algunos de ellos tenían un buen nivel de instrucción formal, como el santafesino Mayol, que estudiaba Derecho; otros, como el "Negro" Luna, en cambio, aprendían a leer y escribir en el cuartel. Mientras iban derecho a las duchas seguían con las bromas por el resultado del partido. Pero había uno que no se reía.

Ése era el día elegido por el grupo "Montoneros" para llevar a cabo un espectacular golpe contra el Ejército Argentino con la intención de intimidar al gobierno constitucional de Isabel Perón, quien estaba completando el mandato del fallecido Juan Domingo Perón, con el cual integró la fórmula presidencial electa en 1973 con el 62 por ciento de los votos.
Los montoneros habían apostado muy alto a esta operación, denominada Primicia: habían comprometido un centenar de efectivos fuertemente armados con ametralladoras, fusiles FAL con 5 cargadores por hombre, Itakas, granadas, minas vietnamitas, etc. Para desplazarse disponían de 11 vehículos y una avioneta. 

La operación, minuciosamente planeada, establecía un asalto simultáneo al Regimiento y al aeropuerto "El Pucú" de Formosa, de importancia vital para la posterior evasión de los militantes, que se realizaría con un Boeing 737 de Aerolíneas Argentinas desviado de su vuelo Buenos Aires-Posadas.
La irrupción al cuartel se efectuaría mediante un ataque a la Guardia y una penetración por el área posterior de la unidad. En cuanto a la inteligencia previa, los montoneros tenían ojos dentro del cuartel...

Mientras algunos conscriptos dormían y otros estaban ya duchándose, el santafesino Mayol -famoso por sus bromas- le arrebató el fusil a su compañero del Puesto de Guardia Nº 2 y abrió los portones para permitir el ingreso de 5 camionetas que transportaban unos treinta militantes fuertemente armados.
El primer vehículo se dirigió al Puesto de Guardia Nº 1, cerca de la Guardia Central, donde el sargento Víctor Sanabria estaba intentando operar una radio, y al descubrirlo lo mataron para cortar toda comunicación con el exterior.
Simultáneamente, otro pelotón de montoneros entró al dormitorio de la Guardia y mató a 5 soldados adolescentes, que estaban durmiendo. Otros conscriptos murieron en las duchas, alcanzados por las granadas arrojadas desde las ventanas del baño.


Conducidos por el conscripto entregador Luis Roberto Mayol, los atacantes sabían bien dónde se hallaban los depósitos de armas y de municiones. Cuando se acercó un subteniente que había oído los disparos, Mayol le apuntó con su FAL pero el arma se trabó y el oficial abatió al traidor.
El "Negro" Hermindo Luna se hallaba de guardia en la Compañía Comando cuando de repente 5 terroristas saltaron de una de las camionetas y lo encararon.

-Rendite, negro, que con vos no es la cosa.
-¡Acá no se rinde nadie, mierda!
Respondió Luna con su fusil en la mano mientras intentaba replegarse sobre el fondo de la Compañía dando tiempo a sus camaradas de reaccionar. Hubo un intercambio de disparos hasta que fue alcanzado por una ametralladora desde una de las ventanas del baño. 

La tenaz resistencia presentada por los "colimbas" sorprendió a los montoneros, que esperaban encontrarse con "provincianos adolescentes más interesados en levantar los brazos que en responder con balas", como escribió luego uno de ellos. Luego de un par de horas de feroces combates los montoneros debieron retirarse sin poder llevar todas las armas que habían planeado, pero sí lograron hacerse de 18 fusiles FAL. 

El resultado fue la muerte del subteniente Ricardo Massaferro, el sargento Víctor Sanabria y los conscriptos (10) Antonio Arrieta, Heriberto Ávalos, José Coronel, Dante Salvatierra, Ismael Sánchez, Tomás Sánchez, Edmundo Sosa, Marcelino Torantes, Alberto Villalba y Hermindo Luna.
Los montoneros dejaron 16 muertos en el cuartel, incluyendo al soldado entregador.

Hermindo tenía 20 años y era hijo único. Había entrado al Servicio Militar sin saber leer ni escribir, porque este tape gaucho sólo sabía del monte y de hachar quebracho al sol con 40 grados de calor.
No sabía nada de Marx ni de Lenin, ni de la "lucha de clases" o la "plusvalía".
Sus superiores lo consideraban un "sobresaliente soldado" de la Sección Exploración de la Compañía Comando. Todos recordaban con una sonrisa esas dos veces que se había quedado dormido en el toque de diana y comenzó su día en una pileta.

Sus padres fueron a retirar el cuerpo de luto y descalzos, porque eran gente muy pobre de un paraje del interior de Formosa. No tenían nada, excepto su hijo, y se lo dieron a la Patria con el corazón desgarrado por el dolor pero con dignidad, y nunca recibieron una condecoración póstuma.

El Regimiento 29 de Formosa, posteriormente fue uno de los centros de detención durante la dictadura militar.
Los soldaditos que cayeron en ese ataque, nada sabían de la feroz batalla que se estaba gestando.



Notas aclaratorias: “colimba” se refiere a los conscriptos, en jerga popular (co-rre, lim-pi, ba-rre).
Tape gaucho: Expresión despectivas con que se alude a los campesinos del interior de la Argentina.

3 comentarios:

Policy Institute dijo...

Conmovedor relato Catalina sobre el conflicto entre los montoneros y el gobierno en Argentina. Esto desgraciadamente llevó a una descomposición social y política y al posterior derrocamiento de Eva Perón y la entrada de los militares sino me equivoco para llevar a cabo la ¨guerra sucia¨. Posteriormente vinieron los Videla, los desaparecidos, la triste experiencia de las Malvinas y lo dificil de la transición a la democracia de ese gran país Argentina.

Gizela dijo...

Es impresionante ver lo poco que vale la vida, para algunos.
A veces pienso que puede pasar por la mente de alguien que mata, no importa sus razones.
Besos Cata y lindo fin de semana
Gizz

Anónimo dijo...

En verdad que en las guerras y estos conflictos los que mueren son los jóvenes, que apenas están empezando a vivir, y entregan sus vidas por la patria, esa que muchas veces les da la espalda.

Recuerdo la película nacido un 4 de julio, cuando el ex soldado con una discapacidad, ya no quiere saber de patriotismo o de héroes de guerra, sino de ver su condición miserable y a veces olvidado por aquella nación y sociedad por la cual fue al campo de batalla.

La justicia lleva hoy en día a uno de esos que participo en los famosos vuelos de la muerte.
Saludos