domingo, 11 de octubre de 2009

Musulmanas sin lengua (Por Pilar Rahola)


La crónica negra de la mujer islámica es una retahíla de horrores que, por ella sola, llenaría las páginas diariamente. Sólo nos llegan los nombres de las mujeres más emblemáticas –quizás porque su valentía las visualiza, más allá de la opacidad en la que viven–, o los de aquellas pobres mujeres cuyo horror traspasa nuestra endémica indiferencia. 
Pero detrás de cada nombre, agazapado en la oscuridad de leyes terribles, hay miles de otras mujeres cuyo calvario no vemos, no oímos y no tenemos interés en relatar. La última noticia habla de Fauziya Abdalah, con sus doce añitos desangrándose durante tres días de parto, su matrimonio forzado, su sufrimiento inútil, su muerte. ¿Cuántas miles como ellas son arrancadas en plena infancia, desprotegidas por leyes que consideran a la mujer un mero aparato reproductor, propiedad tiránica del hombre que la ha adquirido? 

Es cierto que existen Fauziyas en todas las sociedades, pero la diferencia es fundamental: en ninguna otra cultura se debate la bondad religiosa de esta brutal práctica, y si existen hombres de Dios que la defienden, existen sociedades que la persiguen penalmente. En el islam, para desgracia del propio islam, crece la regresión hacia las posiciones más cavernícolas. Crece el islam medieval. Detrás de Fauziya, pues, miles de niñitas abruptamente arrancadas, legalmente, de sus cuentos de hadas. Y no parece que su situación vaya a mejorar.

Y si Fauziya es la cara de la niña esposa, la región indonesia de Aceh es la última cara de la lapidación, después de que esta haya sido aprobada como castigo contra la "degradación moral". Legal en muchos países islámicos, no sólo no desaparece, sino que lentamente va reapareciendo allí donde no existía. Y así, lejos de aumentar la influencia del islam culto, modernizador y libre para sus mujeres, aumenta la influencia del islam que las esclaviza. Y que no nos venga Alcoverro hablando de pobreza. Esto no es tribalismo pobre. Esto es ideología, a menudo profusamente financiada con petrodólares. Mujeres lapidadas por amar a alguien, por ser violadas por alguien, por ser sencillamente despreciadas por alguien. El horror de las piedras quebrando sus huesos, su piel ensangrentada, el odio de un machismo delirante, arrancando su último aliento, y… todo legal.

Podríamos hablar de tantas otras mujeres, la sudanesa que lucha por llevar pantalones, la malasia condenada a azotes por beber cerveza, las valientes luchadoras con fetuas de muerte en su cabeza, las que no tienen voz, pero gritan en el silencio. Millones. Hay un islam delirante, malvado, cruel. Ese islam tiene que perder la guerra de las ideas. Porque el islam de las mujeres y los hombres libres es un islam bello que merece un gran lugar en la historia moderna. No puede ser usurpado por estos locos medievales cuyo fanatismo violento sólo lleva a la destrucción.


Pilar Rahola
La Vanguardia. Barcelona.
17/09/20
09

 







6 comentarios:

Alimontero dijo...

Ay amiga querida, y hoy justamente posteo acerca de mi rol, ser mujer.
Es que leo este artículo y me produce un horror...12 años!! son pequeñas, son niñas aún!!
Y me duele todo esto y pido por esas madres, mujeres todas, por cada niña, por cada embarazo, posible mujer y deseo misericordia...
Lo que me da esperanzas es que tengo la certeza que las cosas ya están cambiando...lo huelo en el aire, lo dicen las estrellas, el mar, el cielo, el clima....y todos tenemos responsabilidad ante estos hechos.
Que nuestra madre Tierra sienta nuestro clamor de mujer...aunque ella ya está sufriendo tanto por nuestros desaciertos-

No conocía este espacio tuyo, y me ha encantado Cata...
Nos veremos en Baires?? ;-)

Un abracito calientito ;-)

Ali

Jerusalem dijo...

Que dificil es ser mujer en algunas culturas y religiones.

Gizela dijo...

Qué buen artículo Cata!!!
Es aterrador y desesperanzado, ver como un Islam, riega sangre sobre el mismo libro sagrado del Coran,con sharías crueles, enfermas, dictadas en contra de las mujeres, en contra de la dignidad.
A veces aun cuando me da nauseas y lo evito, no puedo dejar de pesar que pude sentir un maldito hombre(mil veces maldito)violando una niña, y de paso, bajo el amparo de las leyes.
SÓlo ojos de la ignorancia y el odio y enfermedad mental, son los que iluminan sus caminos.
Besos Cata...

Anónimo dijo...

Lo más impresionante de todo esto es que en irán hay mujeres de estas que tienen hasta dos doctorados, son mujeres preparadísimas. En la campaña pasada Ahmadinejad ofendía a la esposa de su contrincante más fuerte y ella salió a defenderse, y es una mujer muy preparada y el presidente iraní deseaba invisibilizarla y desacreditarla, acostumbrados a todo ese escarnio contra la mujer.

Esos velos creo en mi humilde opinión que es uno de los peores atentados a la mujer, es una violencia contra su persona, la esconde, la invisibiliza, es increíble.
Saludos

Juan Antonio dijo...

Es terrible la situación de la mujer en los países islámicos.
Algo habría que hacer para evitar los atropellos que se cometen con ellas, aunque sea imponiendo sanciones a esos países.

Escuchaba hace poco en TV a una mujer afgana que con los talibanes las mujeres eran maltratadas, pero con el Gobierno de Hamid Karzai no mejoró su condición. Por lo que se ve, está muy generalizada esa política aberrante contra los derechos y libertades de las mujeres.

Un abrazo.

Juan Antonio

Recomenzar dijo...

Se pararon los pelos tan autentico y maravilloso el texto em voy sin palabras