lunes, 25 de enero de 2010

Karolina y Zsuzsanna Reszeli fueron declaradas "Justas entre las Naciones"

Karolina Reszeli y su fallecida madre, Zsuzsanna, fueron declaradas "Justas entre las Naciones", máximo título honorífico que otorga "Yad Vashem", la Autoridad para el Recuerdo de los Mártires y Héroes del Holocausto. La decisión fue rubricada por Jacob Turkel, ex Juez de la Corte Suprema de Justicia y Director de la Comisión de Designaciones de Yad Vashem.

El 27 de octubre de 2008 la Fundación Internacional Raoul Wallenberg distinguió a ambas mujeres en un acto organizado en la Universidad Teológica John Wesley, en Budapest. En la ocasión fueron entregados dos ejemplares de la "Medalla Raoul Wallenberg" y la "Medalla Esfira Maiman en tributo a Mujeres Salvadoras", así como sendos diplomas. Al mismo tiempo, la FIRW editó un dossier que presentó a Yad Vashem con la enfática recomendación de que ambas mujeres sean declaradas Justas entre las Naciones.

Ilonka Kalman y su hijo de 18 años, Steve Kalman (hoy Colman), encontraron refugio en Budapest, en la casa de Zsuzsanna Reszeli y su hija Karolina cuyo apodo es "Csöpi" ("pequeñita" en húngaro). A pesar de que Karolina tenía por entonces diecisiete años su estatura era la de una persona normal de tres años de edad. Karolina y su madre corrieron grandes riesgos al ayudar a la familia Kalman. Sin embargo, nunca dudaron de que su decisión de extender una mano al necesitado era exactamente lo que debían hacer.

Una estampilla conmemorativa de Karolina Reszeli fue emitida por el Correo de Israel a instancias de una iniciativa de la Fundación Wallenberg.

La distinción reconoció las acciones de coraje humanitario llevadas a cabo por madre e hija en Budapest, Hungría, durante el dominio del nazismo y sus aliados locales. Con sus vidas constantemente amenazadas, Zsuzsanna y Karolina dieron refugio en su propia casa a judíos perseguidos.

Steve Colman, hoy ciudadano australiano, y su madre salvaron sus vidas gracias a las acciones de solidaridad, arrojo y coraje cívico de Zsuzanna y Karolina Reszeli.



Carta de Steve Colman a Yad Vashem (Museo del Holocausto)


1º de diciembre de 2009


Irena Steinfeld
Yad Vashem
Jerusalén
Israel


He recibido anoche la noticia sobre la declaración de Justas entre las Naciones de Karolina Reszeli y su fallecida madre Zsuzsanna. Quisiera expresar mi agradecimiento, a usted y a todos quienes han hecho posible este logro.

Agradezco especialmente a Baruj Tenembaum, a quien nunca tuve la ocasión de conocer personalmente pero que  me respaldó y compartió conmigo anoche este momento emocionante con lágrimas en los ojos. Finalmente, de una pequeña manera, por cierto, puedo sentir que devuelvo con una muestra de gratitud los actos heroicos llevados a cabo por ambas mujeres entre noviembre de 1944 y enero de 1945.

Mi agradecimiento a Baruj Tenembaum se extiende a todos los integrantes de la Fundación Raoul Wallenberg.

Nadie que no haya vivido aquellos trágicos días puede entender lo que los Justos hicieron. Luego de 65 años y gracias a su ayuda y la de otras personas puedo hoy sentirme un privilegiado al recompensar, de algun modo, lo realizado por esas dos mujeres.

Sé que el Estado de Israel o la Comunidad Judía nunca encontrarán una manera adecuada de agradecer, más grande que aquella que yo manifiesto hacia esas dos personas quienes fueron grandes en aquellas horas de necesidad.

Atentamente,

Steven Colman
Chatswood
Australia


lunes, 18 de enero de 2010

Desafíos para el año 2010

Nuestros desafios para el 2010
Dori Lustron

Porisrael.org

Este año 2009 fue duro para todos. Estamos en una lucha por la supervivencia del pueblo judío. Somos atacados por todos los flancos pero si no pudieron con nosotros en 5770 años tampoco podrán ahora con este increíble Estado de Israel. Que, con defectos y virtudes, es un país que avanza y se destaca  en todos los ámbitos.  Los ciudadanos israelíes tenemos muchos desafíos por vencer internamente. Todavía no es el país que necesitamos aunque  estamos mejor que otros que son grandes potencias. Israel sigue  siendo un país con "alma" y nosotros debemos seguir manteniendo la chispa que enciende ese alma.

Hemos tenido un año más donde nos siguen amenazando con borrarnos del mapa, donde el mundo se lleno de manifestaciones antisemitas (o antiisraelíes) por lo de Gaza. Pero, hete aquí que empezamos el año 2009 con una guerra y lo terminamos descubriendo un poco de petróleo y gas. Veremos si este yacimiento llegará a ser importante  Encontramos este año, otro yacimiento de gas en el mar de Haifa.... Nos falta el agua que desalinizaremos. Estamos inaugurando una nueva desalinizadora en Hedera. Israel avanza y esta invirtiendo en el mundo. Ya dirán que los sionistas quieren quedarse con el mundo. Sabemos que no es así...Nosotros solo queremos vivir tranquilos. Ni siquiera uso la palabra Paz que parece una utopia.

Dice la Torah, que Israel florece cuando esta en manos judías. Parece que es así,  la mano del hombre ha sido factor determinante en todo esto. ¿Se imaginan sandias colgando de los árboles como si fueran racimos de uva? Nos preguntamos ¿como es que sucede eso? El mismo peso debería tirarlas. Pues no. Hay sandias cultivadas como si fueran vides...y eso es Israel: Tierra Prometida. Es la tierra donde mana la leche y la miel, pero también es la Tierra que hay que cuidar y defender. Y corregir.

Creo que el judaísmo se debe aggiornar a los nuevos tiempos. No se puede vivir como en siglos pasados. El judaísmo debe recibir a los anusim (marranos) que fueron forzados a convertirse por la Inquisición española. Muchos de ellos quieren volver a casa, ser judíos,  y les hacen muy difícil el regreso. Lucho por ellos. Hagan las conversiones más fáciles y se solucionará el problema.

Hay que abrir las puertas  para que los hijos de matrimonios mixtos sean considerados judíos y atraerlos hacia el judaísmo. Se están asimilando y los estamos perdiendo…Que no se  pierdan.

Quizás les cause extrañeza que toque temas que nunca toco. Pero ya es hora de empezar a luchar por aquello que no esta bien y corregirlo. Somos el único pueblo que sobrevivió a lo largo de la Historia. Por alguna razón será. Nada es casual. Somos muy pocos y cada vez somos menos por la asimilación y las exigencias que nos imponen las leyes rabínicas. No estoy contra la ortodoxia para nada. Ellos son parte muy importante de nuestro pueblo pero deben ser más flexibles. El mundo cambio y deben adecuarse al cambio y al nuevo orden.  Son transformaciones de forma, no de fondo. Respeto a quienes me respetan. Tuve la suerte de venir de dos familias íntegramente judías pero eso no quita que podría haber sido una bat anusim si mis ancestros no se hubieran ido de España en su momento y siguieran siendo judíos. En nombre de ellos es que defiendo a los anusim.

Dentro de Israel tenemos problemas muy graves. Pero eso es mejor dejarlo para que nosotros los resolvamos. Me preocupa mucho la educación. El nivel educativo esta bajando. Necesitamos que siga habiendo científicos que investiguen como hoy lo hacen. Si baja la educación, habrá menor índice de científicos en la próxima generación. Somos un país del futuro, como dice Shimon Peres, y debemos adaptarnos a ello. Nuestra fuerza radica en nuestros cerebros y en la investigación y el desarrollo. Estamos muy avanzados en las nuevas tecnologías y eso nos ubica a la vanguardia en el mundo. Es así que debemos estimular la educación y priorizar el estudio universitario. La educación ha sido la clave del pueblo judío a lo largo de su Historia.

Hay corrupción, ilegales, mafias, prostitución, eso necesita mucho control. Se trajeron malas costumbres que no se conocían en Israel. Controlar también a la policía para que no se extralimite en sus funciones. Lamentablemente, hemos superado las expectativas de Ben Gurion cuando decía que este seria un país normal cuando hubiera prostitutas y estafadores.

 Las luchas entre ortodoxos y laicos nos traen problemas, pero fundamentalmente hay algo muy peligroso: la reacción de los colonos en los asentamientos. Eso lleva a que muchos soldados se insurrecten y otros no quieran hacer el ejercito. Es peligroso internamente. La mala experiencia de Gush Katif, en la que gobiernos anteriores no cumplieron con lo prometido, hace que nadie quiera moverse de su lugar, sumado al problema histórico. La gente de Gush Katif todavía sigue viviendo en trailers (caravanas) y muchos están enfermos de depresión y como respuesta orgánica: cáncer. Algunos, pocos, se han reubicado. Esa gente vivía muy bien en Gaza y ganaban fortunas con las exportaciones de frutas y flores. Hoy viven muy mal y nadie se hace cargo. Bibi dice que esta haciendo algo pero hasta ahora no hay visos de adelantos en el tema.

En Israel hay gente por debajo del índice de pobreza que acude a las organizaciones religiosas para que los ayuden. Son en su mayoría haredim (judios ortodoxos) y árabes con muchos hijos ambos. Aquí la solidaridad es moneda corriente y no van a dejar que se mueran de hambre como sucede en otros países. Acá los pobres pueden sobrevivir y comer y reciben ayuda para criar a sus hijos. Ese es el alma solidaria judía.

También los árabes son ayudados y reciben seguro social. Incluso por cada hijo. Y se llevan muchos shekalim. Se los aseguro.
En los hospitales, y me consta, reciben los mismos tratamientos costosos que cualquier judío. He visto mucho en estos dos años y de ahí mi convicción para decirle al mundo cuan equivocados están. Los palestinos vienen a Israel a curarse. Y eso no me lo puede desmentir nadie. Lo veo e incluso hablo con ellos. Los beduinos llegan al Hospital Soroka de Beer Sheva con muchos chicos quemados porque los dejan jugar con fuego. No me lo contaron. Lo vi.

Faltan camas en los hospitales, cada vez somos mas, pero igualmente la atención y la cobertura medica es excelente. Israel absorbe enfermos del país y de los territorios, incluida Gaza. El servicio medico israelí es de primera, los hospitales parecen hoteles 5 estrellas y la investigación científica es prioritaria. Somos el país con menos muertes por cáncer en el mundo aunque la División de Oncología este llena de pacientes. El cáncer es curable y en eso están trabajando.

Casi nunca  hablo estos temas internos. No es  política exterior. Pero si, es decisión política solucionar muchos de los problemas que tenemos. Y así como insisto en que para hacer hasbara en conjunto hay que elevar la voz, también para solucionar los problemas internos hay que elevar la voz. Lo bueno es que en Israel cuando uno se queja es escuchado...aunque haya que pegar algunos gritos

También este año ha habido violencia familiar, inaudita en Israel. Eso acá no es un parámetro normal. La sociedad israelí juzga esas cosas muy drásticamente y aquí la ley se cumple. Esa es nuestra fuerza...la ley se cumple, con Katzav, con Olmert, con Omri Sharon, todos a juicio y seguirá siendo así...todo se investiga y nadie esta a salvo de nada, incluso en las actitudes del ejército.

Estamos en un país de judíos. Y no es fácil juntar a seis millones de judíos...cada cual tiene una idea, cada cual quiere ser escuchado, cada cual piensa de manera diferente. Y eso es democracia. El judío es democrático por naturaleza y por eso hay tanta libertad en Israel. La democracia empieza por casa. Y predico con el ejemplo.

Quizás esto les sirva para tener un mejor panorama de Israel. Este es un país pensado para que la gente pueda vivir mejor y con una buena calidad de vida. El 2009 ha sido duro para nosotros pero como dice mi querido Moshe Vainroj. LOS HEBREOS SEGUIMOS EN PIE.

Que el 2010 sea mejor para todos. Que tengamos un año Shaket (tranquilo o silencioso). Que dejen de caer misiles en Sderot y zonas aledañas porque SIGUEN CAYENDO. Ya se contabilizaron 278 desde el cese del fuego. También que dejen de caer Katyushot en el norte…SIGUEN CAYENDO y Hezbollah dice “yo no fui”. Pues entonces ¿Quien será? Esto parece el juego del Gran Bonete…”Al Gran bonete se le ha perdido un misil y dice que Hezbollah lo tiene… ¿Yo, Sr.? ¡No, Sr.! Es la entidad sionista que miente desde el “asentamiento sionista de Naharia”  (zona que no esta en litigio)”
“Nosotros respetamos la Resolución 1701 de la ONU que dice que tenemos que desarmarnos y por eso solo tenemos 40.000 misiles guardados que llegan hasta Beer Sheva, por hobby”.

 Si hay guerra, seremos atacados por todas partes: Hezbollah en el norte para expulsarnos, Siria al noreste, queriendo apropiarse de las aguas del Kineret,  Irán al este, para “borrarnos del mapa” y Hamas al sur para liberar aquello que nunca les perteneció y quedarse con este moderno país. Pero, no tenemos miedo. Nuestros refugios han sido reacondicionados para”el evento”. Muchas veces me digo: si lograran su objetivo, (muy poco posible),  se matarían entre ellos por el “botín”, como es su costumbre, y nunca disfrutarían de nada. Gaza volvió a ser un yermo después de la desconexión.

Que en este 2010, a Israel no lo dejen solo si tenemos que tomar decisiones drásticas cuando le hagamos el “trabajo sucio al mundo” como ya sucedió anteriormente. Corremos riesgo por nuestra supervivencia y nadie se atreve a tirar la primera piedra. ¿Tendrá que ser Israel quien se haga cargo del tema?  Israel es el escudo contra Occidente y ahora pareciera que están tomando conciencia del problema que representa Irán.

En cuanto a la paz con los palestinos...no la veo por el momento. Esto es un cuento de nunca acabar. Se puede negociar pero Jerusalem traba la negociación. Soy de las que piensan que Jerusalem no se debe dividir sino que hay que dar mayor impulso a los árabes del sector oriental para que vivan mejor ya que es notoria la diferencia entre un sector y otro
Los palestinos a la larga entenderán y habrá  arreglo. Nos necesitan. Hamas es el problema de la Autoridad Palestina no Israel.
Muchos de los 300 palestinos cristianos que fueron para Navidad a Belén desde Gaza, no van a volver. ¿Eso que significa? No quieren vivir allí. Los están convirtiendo al Islam  a la fuerza o los matan.

¿Y Europa? Ya no es Europa sino Eurabia. El miedo demostrado votando contra los minaretes en Suiza es todo un símbolo y quizás esto los haga reaccionar contra la invasión islámica.  En España, el 37% de los musulmanes ya son españoles entre conversos, inmigrantes nacionalizados y la segunda y tercera generación de éstos. En Reino Unido son ciudadanos británicos el 50% de los musulmanes; alrededor del 40% de los musulmanes alemanes y casi la mitad de los cinco millones de musulmanes franceses.

Así esta el mundo y así lo tenemos que enfrentar. HAY QUE ELEVAR LA VOZ. NO CALLAR. Este será un año de grandes desafíos. Para los judíos y para el mundo. Nosotros, los israelíes, estamos en el campo de tiro. Los europeos y norteamericanos también. El cartel robado en Auschwitz era para financiar un ataque terrorista en Suecia. Al Qaeda intentó, anoche,  hacer estallar un avión con 278 pasajeros a bordo en Detroit y en Londres hay miles de terroristas dispuestos a suicidarse. ¿Que pasaría si les llega a esta gente, fanática y fundamentalista,  material nuclear? Incluso Pakistán es un peligro si cae en  manos de los terroristas talibanes…

Pero, pensemos que son desafíos a vencer y serán vencidos. Israel esta preparado para ello.

¡Que tengamos un buen año, construyendo un mundo mejor para nuestros hijos! Y como dijo un judío muy famoso que revolucionó el mundo, el Nazareno Jesús:
“PAZ PARA EL MUNDO Y PARA TODOS LOS HOMBRES DE BUENA VOLUNTAD”

BUEN AÑO 2010!!!
BUENA NUEVA DECADA!!!!

Dori Lustron

martes, 12 de enero de 2010

Muñecos de Trapo

MUÑECOS DE TRAPO

Egon Friedler para el diario La República, de Uruguay   


 Desde el atentado a las Torres Gemelas en setiembre de 2001,  las matanzas provocadas por terroristas suicidas constituyen  un hecho corriente en el mundo de hoy. Particularmente en tres países musulmanes, Irak, Afganistán y Pakistán, a partir del 2003, estos atentados se convirtieron en un fenómeno repetido con atroz regularidad. En Irak hubo 25 atentados suicidas en el 2003, 140 en el 2004, 478 en el 2005, 297 en el 2006, 442 en el 2007, 257 en el 2008 y 76 en el 2009. Estos atentados produjeron miles de víctimas, hombres, mujeres y niños, en su mayoría civiles iraquíes. En Afganistán el número de atentados fue
considerablemente menor, pero no dejó de ser significativo. Desde las elecciones de setiembre de 2005, las dos docenas de ataques perpetrados por los Talibanes,  mataron en su mayoría a militares y funcionarios de  organizaciones de ayuda extranjeros y a efectivos del ejército afgano. En Pakistán, un país en el que no existe la excusa de que los asesinatos de compatriotas son parte de una presunta lucha contra ejércitos extranjeros, solo en el año 2008, por lo menos 889 personas fueron muertas y 2.072 fueron heridas en 61 ataques suicidas. Un estudio norteamericano del que informa la revista alemana “Der Spiegel” el 12 de marzo de 2009 llegó a la conclusión de que la organización terrorista Al-Qaeda mata 8 veces más a musulmanes que a no musulmanes.  Entre  2004 y 2008 por ejemplo, Al Qaeda se declaró responsable por 313 ataques, que produjeron 3.010 víctimas mortales. Si bien esos ataques incluyeron actos terroristas en Occidente, como los de Atocha en Madrid, en el 2004 y Londres en el 2005, solo un 12% de los muertos (371) fueron occidentales.

        Ninguna de esas matanzas indiscriminadas despertó grandes reacciones ni en el mundo musulmán ni en el resto del mundo. Nada comparable a la ola de indignación que se produjo cuando a un caricaturista danés se le ocurrió describir  al Islam como una religión no exactamente pacífica, algo fácilmente comprobable en el mundo actual , o cuando al Papa Benedicto XVI se le ocurrió evocar con ingenuo realismo histórico la historia bélica del Islam en Europa  o cuando Israel se hartó de los cohetes disparados desde Gaza contra su población civil y reaccionó tardíamente con una operación militar, algo que cualquier país en una situación similar, habría emprendido mucho antes. Casi podría hablarse de una conspiración de silencio, una especie de silencio políticamente correcto, por el cual los muertos musulmanes que son víctimas de atentados no existen o son meros muñecos de trapo, sobre los cuales no vale la pena hablar. Para muchos musulmanes, los muertos se dividen en políticamente útiles y en convenientemente olvidables. Los primeros obviamente son los muertos por “culpables naturales” como los occidentales, y principalmente los Estados Unidos e Israel, los segundos son buenos musulmanes asesinados por otros buenos musulmanes. Si de parte de numerosos árabes y musulmanes existe cierto pragmatismo cínico por el cual se grita tan solo por los muertos políticamente utilizables, sectores importantes en Occidente encubren detrás de cierta condescendencia con el terrorismo islámico un inconfesado  desprecio racista hacia los musulmanes y principalmente hacia los árabes.

         Sin embargo, la actitud hacia los judíos es bastante peor.  En los últimos años, se ha publicado una profusa literatura de análisis histórico, cuya más reciente expresión fue “El crimen occidental” de la ensayista francesa Viviane Forrester.  En estos trabajos se revela la profunda complicidad de gran parte de Europa con los crímenes nazis. Otra literatura de la cual es un buen ejemplo  el libro “La nueva judeofobia” del filósofo, politólogo y sociólogo francés Pierre André Taguieff, desmenuza analíticamente el nuevo antisemitismo, y revela su semejanza con el antisemitismo tradicional pese a que suele ocultarse detrás de disfraces ideológicos como el antisionismo o el apoyo militante y carente de sentido crítico de la causa palestina.

         Esa revisión crítica del odio anti-judío en sus formas actuales ha permitido detectar que vivimos un “nuevo tiempo del desprecio” utilizando el título de una célebre novela de André Malraux. Como en la época de Hitler hay una indiferencia marcada frente al odio militante. Es el de los políticos que prefieren ignorar elegantemente las amenazas del presidente iraní Mahmud Ahmadinejad contra la existencia del estado de Israel que constituyen una virtual promesa de un nuevo holocausto. Es el  de quienes tienen mucho que decir cuando Israel construye un muro contra el terrorismo, pero no tienen nada en contra cuando España construye un muro contra los inmigrantes ilegales o cuando Egipto construye un muro frente a Gaza para impedir el contrabando. Es el de los defensores selectivos de los derechos humanos  que mantienen una silenciosa complacencia con el antisemitismo difundido en el mundo árabe y musulmán…..muy similar a la complicidad tácita con el Sr. Hitler, como lo llamaban respetuosamente muchos “realistas políticos” de los años 30 del siglo pasado.

              Frente a la deshumanización extrema que representa  el terrorismo suicida, no cabe el silencio ni discreto ni indiscreto. No podemos aceptar que seres humanos sean convertidos en muñecos de trapo que pueden romperse en un juego macabro. La opinión pública mundial debe condenar en forma clara, inequívoca, este genocidio minorista que se desarrolla ante nuestros ojos. Si lo aceptamos como parte de la normalidad, tendremos muy buenas chances, de convertirnos, tarde o temprano, en sus víctimas.

Reenvia: www.porisrael.org

martes, 5 de enero de 2010

Reconocimiento de parcialidad de Human Right Watch

"Hemos perdido la perspectiva en un conflicto donde Israel siempre ha sido el atacado"

El fundador y presidente durante más de dos décadas de Human Right Watch, Robert L. Bernstein, reconoce en un duro artículo de autocrítica en el New York Times la actitud brutalmente injusta que su fundación ha tenido con Israel, haciéndole único culpable del conflicto de Oriente Medio.

Robert L. Bernstein fundador de la ONG Human Right Watch, se ha unido públicamente a los críticos con la evidente parcialidad de la fundación, y lo ha hecho en un artículo publicado en el diario New York Times.

"La organización ha dejado a un lado la diferencia importante entre las sociedades democráticas y las que no" escribe Bernstein, que culpa a la fundación de que "en una región poblada por los regímenes autoritarios con terribles historiales de violación de los derechos humanos, HRW ha escrito muchas más condenas a Israel".

Recuerda además, la situación real en la que vive este país, que durante tantos años se han empeñado en contaminar y manipular: "Israel es el hogar de al menos 80 organizaciones de derechos humanos, una prensa libre y activa, un gobierno elegido democráticamente, un poder judicial que habitualmente va en contra del gobierno, múltiples partidos políticos y a con más periodistas pér cápita que cualquier otro país del mundo".

En un inusitado ejercicio de reflexión, contrapone esto con los regímenes árabes e iraní que "son autocráticos, no permiten disidencia interna" y que además afectan a 350 millones de personas, por encima de los 7,4 de Israel. Bernstein se lamenta de no haber sido apoyo para "los ciudadanos que pasan por una situación difícil, y que se habrían beneficiado de la atención de una red de organizada de derechos humanos, y sin embargo son ignorados por la división de HRW" que está preparando informes sobre Israel.

"Human Rights Watch ha perdido la perspectiva crítica en un conflicto en el que Israel ha sido atacado repetidamente por Hamas y Hezbolá, que persiguen a los ciudadanos israelíes y usan a su propio pueblo como escudos humanos", señala, aludiendo a las informaciones que han ignorado sistemáticamente e incluso han llegado a negar estos hechos. Recuerda además que "estos grupos son apoyados por el gobierno de Irán, que ha declarado abiertamente su intención no sólo de destruir a Israel, sino de asesinar a los judíos de todas partes. Una clara incitación al genocidio", la cual, recuerda Berstein, es delito.

Culpa directamente a Hamás y Hezbolá de la responsabilidad de comenzar la guerra, y escoger como campo de batalla "las zonas más densamente pobladas" para que la matanza alcance enormes cifras de muertos, y sin embargo "Israel, la víctima de la agresión repetida, se enfrenta a la peor parte de la crítica de Human Right Watch".

Por otro lado, reconoce lo complicado de hacer juicios definitivos sobre los crímenes de guerra, pero señala que "hay una diferencia entre entre los errores cometidos en defensa propia y los perpetrados deliberadamente" . Recuerda para ello lo dicho por Richard Kemp, ex comandante de las fuerzas británicas en Afganistán y un experto en la guerra: "Las Fuerzas de Defensa de Israel en Gaza hicieron más para salvaguardar los derechos de los civiles en una zona de combate que cualquier otro ejército en la histopria de la guerra".

Por último, hace un llamamiento a su fundación para que regrese a su "espíritu de humildad" porque de continuar por la línea maniqueísta, "su credibilidad se verá seriametne socavada".

sábado, 26 de diciembre de 2009

El horror de la mutilación



No sabrán lo que es el placer, padecerán reglas muy dolorosas, fístulas, tumores y partos terribles.
Las fotos de Salvador Enrich son de una belleza hiriente, inundadas del intenso arco iris de África, pero tocadas por el dolor de la denuncia. Son las fotos de los gritos de África, convertidos en imágenes por el toque genial del fotógrafo. También hay vida y alegría, pero cuando lloran, sus fotos sangran. 

Es por ello que este artículo sobre la mutilación genital no superará, ni en sus mejores intentos, la fuerza que tiene una sola foto del horror. Una mirada angustiada, una niña que grita desgarrada, una mujer con una gillette, y la instantánea capta el fragmento de segundo, con la precisión de un cirujano. No hay mucho más por decir. Pero…, no sobran las palabras, incluso cuando llegan con la humildad del relleno. No sobra decir que hay millones de mutiladas. 

Que algunas de ellas, las que tienen más suerte, sólo sufrirán la mutilación del clítoris. Otras sufrirán la infibulación cuando tengan entre 2 y 7 años, cuya definición médica es tan terrorífica como fría: "mutilación de los genitales femeninos, consistente en una clitoridectomía seguida por el cierre vaginal mediante sutura. Solamente se deja una pequeña abertura para la emisión de orina y descarga de la sangre menstrual". No sobra decir que la mutilación se practica de cualquier manera, en cualquier lugar, sin otra medida higiénica que la falta absoluta de medidas. No sobra decir que muchas de ellas sufrirán gangrena y morirán antes de ser adolescentes.
No sobra decir que millones de mujeres, después de haber sido tan brutalmente violentadas, no sabrán nunca lo que es el placer, padecerán menstruaciones muy dolorosas, fístulas, tumores y partos terribles. 

No sobra decir que serán sus propias madres, mutiladas ellas mismas, quienes crean que mutilarlas es la mejor forma de protegerlas. No sobra decir que sus hombres no las querrán si no han sido purificadas. No sobra incluso decir que en países como Egipto, donde la lucha contra esta lacra que afecta a más del 90% de la población femenina, ha sido enconada, aún no se ha conseguido ni tan sólo llevar la práctica a los hospitales. Aunque cabe destacar la lucha de las feministas egipcias, quizás las más avanzadas del mundo islámico.
Pero también avanza la presión de los sectores integristas, abiertamente favorables a mantenerla. No sobra decir, en definitiva, que en Europa también se mutila, a pesar de las leyes que lo castigan severamente.

No puedo evitar pensar que fracasamos contra esta lucha porque los derechos que afectan a las mujeres no están en la agenda de ningún líder democrático. La mutilación es uno más de esos derechos destruidos, una más de las violencias. Y mientras no esté en las prioridades políticas, será invisible. Como invisible es el grito de una niña a la que extirpan su intimidad. Cada 15 segundos, una de ellas. ¿Cuántas, mientras han leído ustedes este artículo? 


Pilar Rahola
La Vanguardia. Barcelona.
09/11/2009

martes, 22 de diciembre de 2009

Una historia real

Esta es una historia publicada en el Jerusalem Post hace algunos años. Para comprobar su veracidad,  fui al Monte Herzl y encontré la tumba de Shapiro. Observando la lápida en el cementerio con la inscripción que coincidía con la información del periódico me convencí de que la historia era verdadera. Y ya que es una historia tan hermosa, la voy a compartir contigo:


Jaim Shapiro pasó por los siete niveles del infierno. Sobrevivió a cuatro campos de concentración sin mencionar el ghetto y las marchas forzadas. Empezó la Guerra con ocho hijos y una maravillosa esposa, y poco después de un año, había perdido a su esposa y a siete de sus hijos, sin ni siquiera la posibilidad de sentarse en shivá. (Duelo de siete días por los parientes fallecidos)


Fue finalmente liberado de Buchenwald con su único hijo sobreviviente Baruj, se revolcaron en los campos de refugiados por alrededor de tres años hasta que finalmente, en 1948, encontraron un lugar en un barco de inmigrantes y llegaron a Israel una semana después...

Israel, en medio de la Guerra de Independencia, estaba luchando una batalla desesperada por su supervivencia con obstáculos abrumadores, entonces Baruj Shapiro se ofreció como voluntario para pelear.
Sin entrenamiento previo, fue llevado a un barranco, le dieron un rifle, le enseñaron como disparar algunas balas y lo mandaron a la guerra.


Mientras, con el dinero que había recibido de la Agencia Judía, su padre Jaim arrendó un pequeño departamento a las afueras de Tel Aviv.

Baruj Shapiro se distinguió en la batalla como parte de la Brigada de Combate de Harel, bajo el mando de Yitzjak Rabin, para romper con el sitio árabe a Jerusalem. Baruj recibió un ascenso temporal como oficial y fue premiado con una medalla por su valentía en el campo de batalla.

Y luego, un día, mientas Jaim Shapiro estaba sentado en su minúscula sala en Tel Aviv, miró por la ventana y vio una de esas horribles delegaciones camino a su departamento.
Ellos dicen que Jaim Shapiro abrió la puerta antes de que tocaran, y dicen que nunca leyó el telegrama, sólo lo arrugó una y otra vez en sus manos…

Cuando muere un soldado en Israel, el ejército se encarga de todo, incluyendo los arreglos del funeral. Jaim Shapiro sólo tuvo un pedido: quería que su hijo que había muerto peleando por Jerusalem, fuera al menos enterrado en Jerusalem, en el Monte Herzl, el Cementerio Militar Nacional.

La tarde siguiente, cientos de personas de duelo se reunieron en el Monte Herzl. La mayoría de ellos nunca habían conocido a Baruj Shapiro o a su padre Jaim, pero habían escuchado sobre la terrible tragedia y querían dar sus condolencias. Después de todo, lo que Hitler no terminó en los crematorios, terminó en las manos de una bala árabe; este era el último hijo Shapiro; el fin de una línea.

Igal Yadin en persona, Jefe del Ejército (que después descubriría Massada), se paró al lado de Jaim Shapiro.
Y mientras el ataúd estaba siendo bajado a la tierra, Jaim Shapiro comenzó a cantar. La gente pensó que se había vuelto loco, Yadin puso su brazo alrededor de los hombros de Jaim y alguien corrió a buscarle agua. Pero él los alejó a todos y nuevamente, comenzó a cantar. La gente no tenía idea que hacer, entonces finalmente Jaim Shapiro los miró y les dijo:

“Saben, yo he pasado por un infierno que la mayoría de las personas no pueden imaginar; perdí cerca de setenta parientes en poco más de un año, incluyendo 7 hijos, mi esposa y mis padres. No tengo un lugar donde hacer duelo por ellos, no hay tumbas; ellos son cenizas en los cielos de Europa y yo no tengo idea de por qué tenían que morir.
“Pero este hijo, al menos este hijo, sé porqué murió... Él murió para que nosotros podamos tener una casa para el Pueblo Judío en la tierra de Israel y él tiene una tumba, aquí en el Monte Herzl en Jerusalem. Y este no es un motivo para llorar, es un motivo para cantar”.
 
Cuando Jaim Shapiro terminó de hablar, empezó a cantar una vez más, y tomó las manos de la gente para bailar.
Y mientras el ataúd de Baruj Shapiro cubierto con la bandera de Israel fue bajado a la tierra, trescientas personas de duelo empezaron a cantar y a bailar frente a la puesta de sol en el cielo de Jerusalem…

La próxima vez que visites Israel, ve al Monte Herzl, el Cementerio Militar Nacional de Israel. Y cuando cruces las anchas puertas de piedra, camina hacia arriba y luego hacia abajo a la derecha donde están las tumbas de 1948, y encontrarás la tumba solitaria de Baruj Shapiro. Cierra tus ojos ahí, y tal vez entenderás, porque el pueblo Judío nunca será destruido.

Am Israel Jai. Extracto de “Small Miracles of the Holocaust: Extraordinary Coincidences of Faith, Hope and Survival” de Yitta Halberstam y Judith Leventhal, Globe Pequot Press

viernes, 18 de diciembre de 2009

Discurso de Pilar Rahola, un rayo de luz que atraviesa nubes de odio irracional

Lunes por la noche, en Barcelona. En el restaurante, un centenar de abogados y jueces. Se han reunido para oír mis opiniones sobre el conflicto de Oriente Medio. Saben que soy un barco heterodoxo, en el naufragio del pensamiento único que impera en mi país, sobre Israel. Quieren escucharme. Alguien razonable como yo, dicen, ¿por qué se arriesga a perder la credibilidad, defendiendo a los malos, a los culpables? Les digo que la verdad es un espejo roto, y que todos tenemos algún fragmento. Y provoco su reacción: “todos ustedes se creen expertos en política internacional, cuando hablan de Israel, pero en realidad no saben nada. ¿Se atreverían a hablar del conflicto de Ruanda, de Cachemira, de Chechenia?”. No. Son juristas, su terreno no es la geopolítica. Pero con Israel se atreven. Se atreve todo el mundo. ¿Por qué? Porqué Israel está bajo la permanente lupa mediática y su imagen distorsionada, contamina los cerebros del mundo. Y, porqué forma parte de lo políticamente correcto, porqué parece solidario, porqué sale gratis hablar contra Israel. Y así, personas cultas, cuando leen sobre Israel están dispuestas a creerse que los judíos tienen seis brazos, como en la Edad Media creían todo tipo de barbaridades. Sobre los judíos de antaño y los israelíes de hoy, todo vale.


La primera pregunta, pues, es porqué tanta gente inteligente, cuando habla sobre Israel, se vuelve idiota. El problema que tenemos quienes no demonizamos a Israel, es que no existe el debate sobre el conflicto, existe la pancarta; no nos cruzamos ideas, nos pegamos con consignas; no gozamos de informaciones serias, sufrimos periodismo de hamburguesa, fast food, lleno de prejuicios, propaganda y simplismo. El pensamiento intelectual y el periodismo internacional, ha dimitido en Israel. No existe. Es por ello que cuando se intenta ir más allá del pensamiento único, pasa a ser sospechoso, insolidario y reaccionario, y es inmediatamente segregado. ¿Por qué?


Hace años que intento responder a esta pregunta: ¿por qué? ¿Por qué de todos los conflictos del mundo, solo interesa éste? ¿Por qué se criminaliza un pequeño país, que lucha por su supervivencia? ¿Por qué triunfa la mentira y la manipulación informativa, con tanta facilidad? ¿Por qué todo, es reducido a una simple masa de imperialistas asesinos? ¿Por qué las razones de Israel nunca existen? ¿Por qué nunca existen culpas palestinas? ¿Por qué Arafat es un héroe, y Sharon un monstruo? En definitiva, ¿por qué, siendo el único país del mundo amenazado con la destrucción, es el único al que nadie considera víctima?


No creo que exista una única respuesta a estas preguntas. Al igual que es imposible explicar completamente la maldad histórica del antisemitismo,
tampoco resulta posible explicar la imbecilidad actual del antiisraelismo. Ambas beben de las fuentes de la intolerancia, la mentira y el prejuicio. Si, además, aceptamos que el antiisraelismo es la nueva forma de antisemitismo, concluimos que han cambiado las contingencias, pero se mantienen intactos los mitos más profundos, tanto del antisemitismo cristiano medieval, como del antisemitismo político moderno. Y esos mitos han desembocado en el relato sobre Israel. Por ejemplo, el judío medieval que mataba niños cristianos para beber su sangre, conecta directamente con el judío israelí que mata niños palestinos, para quedarse sus tierras. Siempre son niños inocentes y judíos oscuros. Por ejemplo, los banqueros judíos que querían dominar el mudo a través de la banca europea, según el mito de los Protocolos, conecta directamente con la idea de que los judíos de Wall Street dominan el mundo a través de la Casa Blanca. El dominio de la prensa, el dominio de las finanzas, la conspiración universal, todo aquello que configuró el odio histórico contra los judíos, desemboca hoy en el odio a los israelíes. En el subconsciente, pues, late el ADN antisemita occidental, que crea un eficaz caldo de cultivo. Pero, ¿qué late en el consciente? ¿Por qué hoy surge con tanta virulencia una renovada intolerancia, ahora centrada, no en el pueblo judío, sino en el estado judío? Desde mi punto de vista, ello tiene motivos históricos y geopolíticos, entre otros el cruento papel soviético durante décadas, los intereses árabes, el antiamericanismo europeo, la dependencia energética de Occidente y el creciente fenómeno islámico.


Pero también surge de un conjunto de derrotas que sufrimos como sociedades libres y que desemboca en un fuerte relativismo ético.


Derrota moral de la izquierda. Durante décadas, la izquierda levantó la bandera de la libertad, allí donde existía la injusticia, y fue la depositaria de las esperanzas utópicas de la sociedad. Fue la gran constructora de futuro. A pesar de que la maldad asesina del estalinismo hundió esas utopías y dejó a la izquierda como el rey desnudo, despojada de atuendos, ha conservado intacta su aureola de de lucha, y aún marca las pautas de los buenos y los malos del mundo. Incluso aquellos que nunca votarían posiciones de izquierdas, otorgan un gran prestigio a los intelectuales de izquierdas, y permiten que sean ellos los que monopolicen el concepto de solidaridad. Como han hecho siempre. Así, los luchadores contra Pinochet, eran los luchadores de la libertad, pero las víctimas de Castro, son expulsados del paraíso de los héroes, y convertidos en agentes de la CIA, o en fascistas encubiertos. Recuerdo perfectamente como, de joven, en la Universidad combativa de la España de Franco, leer a Solzhenitsyn era un anatema… Y así, el hombre que alzaba el grito desde el agujero negro del Gulag estalinista, no podía ser leído por los luchadores antifranquistas, porqué ni existían las dictaduras de izquierdas, ni las victimas que las combatían.


Esa traición histórica a la libertad, se reproduce en el momento actual, con precisión matemática. También hoy, como ayer, esa izquierda perdona ideologías totalitarias, se enamora de dictadores y, en su ofensiva contra Israel, ignora la destrucción de derechos fundamentales. Odia a los rabinos, pero se enamora de los imanes; grita contra el Tzahal, pero aplaude a los terroristas de Hamás; llora por las víctimas palestinas, pero desprecia a las víctimas judías; y cuando se conmueve por los niños palestinos, solo lo hace si puede culpar a los israelíes. Nunca denunciará la cultura del odio, o su preparación para la muerte, o la esclavitud que sufren sus madres. Y mientras alza la bandera de Palestina, quema la bandera de Israel. Hace un año, en el Congreso de AIPAC en Washington, hice las siguientes preguntas: “¿Qué patologías profundas alejan a la izquierda de su compromiso moral? ¿Por qué no vemos manifestaciones en París, o en Barcelona en contra de las dictaduras islámicas?¿Por qué no hay manifestaciones, en contra de la esclavitud de millones de mujeres musulmanas? ¿Por qué no se manifiestan en contra del uso de niños bombas, en los conflictos donde el Islam está implicado? ¿por qué la izquierda, solo está obsesionada en luchar contra dos de las democracias más sólidas del planeta, y las que han sufrido atentados más sangrantes, Estados Unidos e Israel?”… Porqué la izquierda que soñó utopías ha dejado de soñar, quebrada en el Muro de Berlín de su propio fracaso. Ya no tiene ideas, sino consignas. Ya no defiende derechos, sino prejuicios. Y el mayor prejuicio de todos es el que tiene contra Israel. Acuso, pues, de forma clara: la principal responsabilidad del nuevo odio antisemita, disfrazado de antiisraelismo, proviene de aquellos que tendrían que defender la libertad, la solidaridad y el progreso. Lejos de ello, defienden a déspotas, olvidan a sus víctimas y callan ante las ideologías medievales que quieren destruir la civilización. La traición de la izquierda es una auténtica traición a la modernidad.


Derrota del periodismo. Tenemos un mundo más informado que nunca, pero no tenemos un mundo mejor informado. Al contrario, las autopistas de la información nos conectan con cualquier punto del planeta, pero no nos conectan ni con la verdad, ni con los hechos. Los periodistas actuales no necesitan mapas, porqué tienen Google Earth, no necesitan saber historia, porqué tienen Wikipedia. Los históricos periodistas que conocían las raíces de un conflicto, aún existen, pero son una especie en vías de extinción, devorados por este periodismo de hamburguesa que ofrece noticias fast-food, a lectores que desean información fast-food. Israel es el lugar del mundo más vigilado y, sin embargo, el lugar del mundo menos comprendido. Por supuesto, también influye la presión de los grandes lobbys del petrodólar, cuya influencia en el periodismo es sutil pero profunda. Cualquier mas media sabe que si habla contra Israel, no tendrá problemas. Pero ¿qué ocurrirá si critica a un país islámico? Sin duda, entonces, se complicará la vida. No nos confundamos. Parte de la prensa que escribe contra Israel, se vería reflejada en una aguda frase de Goethe: "nadie es más esclavo que el que se tiene por libre, sin serlo". O también en otra, más cínica de Mark Twain: “Conoce primero los hechos y luego distorsiónalos cuanto quieras”.


Derrota del pensamiento crítico. A todo ello, cabe sumar el relativismo ético que define el momento actual, y que se basa, no en la negación de los valores de la civilización, sino en su banalización. ¿Qué es la modernidad? Personalmente lo explico con este pequeño relato: si me perdiera en una isla desierta, y quisiera volver a fundar una sociedad democrática, solo necesitaría tres libros: las Tablas de la Ley, que establecieron el primer código de la modernidad. “El no matarás, no robarás,…” fundó la civilizacion moderna. El código penal romano. Y la Carta de Derechos Humanos. Y con estos tres textos, volveríamos a empezar. Estos principios, que nos avalan como sociedad, son relativizados, incluso por aquellos que dicen defenderlos. “No matarás”…, depende de quien sea el objetivo…, piensan aquellos que, por ejemplo en Barcelona, se manifestaron con gritos a favor de Hamás. “Vivan los derechos humanos”…, depende de a quien se aplican, y por ello no preocupan millones de mujeres esclavas. “No mentirás”…, depende de si la información es un arma de guerra a favor de una causa. La masa crítica social se ha adelgazado y, al mismo tiempo, ha engordado el dogmatismo ideológico. En ese doble viraje, los valores fuertes de la modernidad han sido substituidos por un pensamiento débil, vulnerable a la manipulación y al maniqueísmo.


Derrota de la ONU. Y con ella, una rotunda derrota de los organismos internacionales que deben velar por los derechos humanos, y que se han convertido en muñecos rotos en manos de déspotas. La ONU solo sirve para que islamofascistas como Ahmadineyad, o demagogos peligrosos como Hugo Chávez, tengan un altavoz planetario desde donde escupir su odio. Y, por supuesto, para atacar sistemáticamente a Israel. También contra Israel, la ONU vive mejor.


Finalmente, derrota del Islam. El Islam de las luces sufre hoy el violento ataque de un virus totalitario que intenta frenar su desarrollo ético. Este virus usa el nombre de Dios para perpetrar los horrores más inimaginables: lapidar mujeres, esclavizarlas, usar embarazadas y jóvenes con retraso mental como bombas humanas, adiestrar en el odio, y declarar la guerra a la libertad. No olvidemos, por ejemplo, que nos matan con móviles vía satélite conectados… con la Edad Media…




Si el estalinismo destruyó a la izquierda, y el nazismo destruyó a Europa, el fundamentalismo islámico está destruyendo al Islam. Y también tiene, como las otras ideologías totalitarias, un ADN antisemita. Quizás el antisemitismo islámico es el fenómeno intolerante más serio de la actualidad, no en vano afecta a más de 1.300 millones de personas educadas, masivamente, en el odio al judío.


En la encrucijada de estas derrotas, se encuentra Israel. Huérfano de una izquierda razonable, huérfano de un periodismo serio y de una ONU digna, y huérfano de un Islam tolerante, Israel sufre el violento paradigma del siglo XXI: la falta de compromiso sólido con los valores de la libertad. Nada resulta extraño. La cultura judía encarna, como ninguna, la metáfora de un concepto de civilización que hoy sufre ataques por todos los flancos. Ustedes son el termómetro de la salud del mundo. Siempre que el mundo ha tenido fiebre totalitaria, ustedes han sufrido. En la Edad Media española, en las persecuciones cristianas, en los progroms rusos, en el fascismo europeo, en el fundamentalismo islámico. Siempre, el primer enemigo del totalitarismo ha sido el judío. Y en estos tiempos de dependencia energética y desconcierto social, Israel encarna, en propia carne, al judío de siempre.


Una nación paria entre las naciones, para un pueblo paria entre los pueblos. Es por ello que el antisemitismo del siglo XXI se ha vestido con el eficaz disfraz del antiisraelismo. ¿Toda la crítica contra Israel es antisemita? No. Pero, todo el antisemitismo actual se ha volcado en el prejuicio y la demonización contra el Estado judío. Un nuevo vestido para un viejo odio.


Dijo Benjamin Franklin: “donde mora la libertad, allí está mi patria”. Y añadió Albert Einstein: “la vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa”. Este es el doble compromiso aquí y hoy: no sentarse nunca a ver pasar el mal y
Defender siempre las patrias de la libertad.
Gracias.

Pilar Rahola
16/12/2009